Monitorización fetal en Tenerife
Registro cardiotocográfico

Controlamos el bienestar de tu bebé

El registro cardiotocográfico es una herramienta básica para la evaluación del estado de bienestar fetal. Es una prueba totalmente inocua tanto para la madre como para el feto. Se realiza con un cardiotocógrafo, que es un dispositivo mediante el cual utilizando dos transductores colocados sobre el abdomen materno registra, por un lado, la frecuencia cardíaca del feto (sonda de ultrasonidos), y por otro, las contracciones uterinas (manómetro de presión).

La información recogida se imprime de manera simultánea en un papel y permite poner en relación ambos parámetros para poder ser interpretados posteriormente. Generalmente se realiza con la paciente en reposo sentada o tumbada, aunque existen equipos inalámbricos que permiten que la paciente pueda deambular mientras se realiza la monitorización. La duración aproximada es de unos 30 minutos, pudiendo prolongarse si se detecta un patrón sospechoso.

Mediante el análisis del patrón que dibuja frecuencia cardíaca del feto, se van a evaluar:

  • La frecuencia cardíaca fetal basal.
  • La variabilidad latido a latido tanto a corto como a largo plazo.
  • La presencia de ascensos transitorios en la frecuencia cardíaca fetal.
  • La ausencia de desaceleraciones patológicas de la frecuencia cardíaca fetal.
  • Con respecto a las contracciones uterinas, se va a valorar:
  • La frecuencia de las contracciones.
  • La intensidad de las contracciones.
  • La duración de las contracciones.

 

En las gestaciones de bajo riesgo, se realizan registros cardiotocográficos rutinarios semanales en torno a la semana 39 – 40 de gestación. Ante la presencia de factores de riesgo o determinadas complicaciones asociadas al embarazo (restricción de crecimiento fetal, oligoamnios, amenaza de parto pretérmino, disminución de movimientos fetales, gestación múltiple, hipertensión, diabetes, etc.) puede ser necesario realizar esta monitorización en etapas más tempranas de la gestación.

Es habitual realizar una monitorización continua durante el trabajo de parto, salvo en los partos de baja intervención, en los que se puede llevar a cabo de forma intermitente.