>Semana 1
Fecundación e implantación
En la semana 2 (es decir, 15 días después de la última menstruación) se produce la fecundación; éste es el momento en el que el espermatozoide (del padre) y el ovocito (de la madre) se encuentran en la mitad de la trompa. El espermatozoide se introduce en el ovocito, y los núcleos de cada célula se fusionan en una sola, que a partir de entonces se llama zigoto. El espermatozoide y el ovocito son células reproductoras, y por tanto tienen sólo la mitad de los cromosomas que tiene un ser humano normal. Así, cada progenitor aporta 23 cromosomas que se unen en el zigoto, o futuro embrión, para formar una célula humana normal con 46 cromosomas, la mitad de cada progenitor.
Los cromosomas sexuales se encuentran desde el inicio de la fecundación; el sexo del futuro bebé viene determinado por el espermatozoide que haya fecundado al ovocito: si es un cromosoma Y el embrión será niño, y si es X será niña.
Tras la formación del zigoto, éste empieza a dividirse rápidamente. En estos días pasa por diferentes fases en las que se denomina primero blastómera, luego mórula y posteriormente blastocisto. Mientras se transforma, desciende por la trompa hasta el útero, y ya en la semana 3 del embarazo se implanta en la pared interna del útero, que conocemos como endometrio.
Síntomas
Durante la implantación puede producirse una pequeña hemorragia, que se puede confundir con la menstruación, aunque suele ser en menor cantidad. En algún caso, se pueden sentir ya algunas molestias, como tensión mamaria, cambios de humor, irritabilidad y un mayor cansancio. Sin embargo, muchas mujeres permanecen completamente asintomáticas.
Pruebas diagnósticas
A partir de las 2 - 3 semanas de gestación el test de embarazo puede ser positivo en algunas mujeres. Los test de embarazo consisten en detectar si existe hormona del embarazo (bHCG) en la orina de la madre.
>Semana 2
Fecundación e implantación
En la semana 2 (es decir, 15 días después de la última menstruación) se produce la fecundación; éste es el momento en el que el espermatozoide (del padre) y el ovocito (de la madre) se encuentran en la mitad de la trompa. El espermatozoide se introduce en el ovocito, y los núcleos de cada célula se fusionan en una sola, que a partir de entonces se llama zigoto. El espermatozoide y el ovocito son células reproductoras, y por tanto tienen sólo la mitad de los cromosomas que tiene un ser humano normal. Así, cada progenitor aporta 23 cromosomas que se unen en el zigoto, o futuro embrión, para formar una célula humana normal con 46 cromosomas, la mitad de cada progenitor.
Los cromosomas sexuales se encuentran desde el inicio de la fecundación; el sexo del futuro bebé viene determinado por el espermatozoide que haya fecundado al ovocito: si es un cromosoma Y el embrión será niño, y si es X será niña.
Tras la formación del zigoto, éste empieza a dividirse rápidamente. En estos días pasa por diferentes fases en las que se denomina primero blastómera, luego mórula y posteriormente blastocisto. Mientras se transforma, desciende por la trompa hasta el útero, y ya en la semana 3 del embarazo se implanta en la pared interna del útero, que conocemos como endometrio.
Síntomas
Durante la implantación puede producirse una pequeña hemorragia, que se puede confundir con la menstruación, aunque suele ser en menor cantidad. En algún caso, se pueden sentir ya algunas molestias, como tensión mamaria, cambios de humor, irritabilidad y un mayor cansancio. Sin embargo, muchas mujeres permanecen completamente asintomáticas.
Pruebas diagnósticas
A partir de las 2 - 3 semanas de gestación el test de embarazo puede ser positivo en algunas mujeres. Los test de embarazo consisten en detectar si existe hormona del embarazo (bHCG) en la orina de la madre.
>Semana 3
Fecundación e implantación
En la semana 2 (es decir, 15 días después de la última menstruación) se produce la fecundación; éste es el momento en el que el espermatozoide (del padre) y el ovocito (de la madre) se encuentran en la mitad de la trompa. El espermatozoide se introduce en el ovocito, y los núcleos de cada célula se fusionan en una sola, que a partir de entonces se llama zigoto. El espermatozoide y el ovocito son células reproductoras, y por tanto tienen sólo la mitad de los cromosomas que tiene un ser humano normal. Así, cada progenitor aporta 23 cromosomas que se unen en el zigoto, o futuro embrión, para formar una célula humana normal con 46 cromosomas, la mitad de cada progenitor.
Los cromosomas sexuales se encuentran desde el inicio de la fecundación; el sexo del futuro bebé viene determinado por el espermatozoide que haya fecundado al ovocito: si es un cromosoma Y el embrión será niño, y si es X será niña.
Tras la formación del zigoto, éste empieza a dividirse rápidamente. En estos días pasa por diferentes fases en las que se denomina primero blastómera, luego mórula y posteriormente blastocisto. Mientras se transforma, desciende por la trompa hasta el útero, y ya en la semana 3 del embarazo se implanta en la pared interna del útero, que conocemos como endometrio.
Síntomas
Durante la implantación puede producirse una pequeña hemorragia, que se puede confundir con la menstruación, aunque suele ser en menor cantidad. En algún caso, se pueden sentir ya algunas molestias, como tensión mamaria, cambios de humor, irritabilidad y un mayor cansancio. Sin embargo, muchas mujeres permanecen completamente asintomáticas.
Pruebas diagnósticas
A partir de las 2 - 3 semanas de gestación el test de embarazo puede ser positivo en algunas mujeres. Los test de embarazo consisten en detectar si existe hormona del embarazo (bHCG) en la orina de la madre.
>Semana 4
El desarrollo del blastocisto
En este momento, el embrión se llama médicamente blastocisto. Sus células, mayoritariamente "células madre", se disponen en forma de disco y pueden dar lugar a cualquier tipo de tejido de nuestro cuerpo. Pero pronto se empiezan a diferenciar y las células se organizan en capas, o láminas que técnicamente se conocen como ectodermo, mesodermo y endodermo.
Las células que van naciendo en cada una de estas capas se preparan para dar origen a tipos diferentes de tejidos y órganos, entre ellos la piel y el sistema nervioso, los músculos y vísceras, y las mucosas internas del intestino.
Otro grupo de células del disco se dedicará a formar las partes que necesita el feto para desarrollarse dentro de la madre. Por un lado, la placenta, que es el órgano que el feto usará para obtener todo lo que necesita de su madre. Por otro, las membranas y líquido amniótico, que permitirán que el feto crezca en su propio entorno protegido y estable.
Síntomas
En esta semana la mujer notará un retraso en la menstruación y puede sentir ciertas molestias. Los síntomas normales en esta época son muy cambiantes en cada mujer. Es relativamente habitual notar molestias tipo cólico "como si fuese a venir la menstruación", retención de líquido, dolores o pinchazos abdominales, tensión en el pecho, cambios de humor o más cansancio. En realidad cada ciclo menstrual es una preparación del cuerpo para un posible embarazo. Por ello muchas veces es muy difícil distinguir si un retraso de la regla es verdaderamente un simple retraso o un embarazo.
Pruebas diagnósticas
Entre la semana 4 y 5 se produce el retraso de la regla, y por ello es el momento habitual de hacer el test de embarazo, que será ya positivo. A las cuatro semanas de embarazo sabemos que el embrión tiene aproximadamente dos semanas, porque la ovulación y fecundación se produjeron más o menos a las dos semanas de la menstruación.
Pero como todo en biología, hay pequeñas variaciones en cada mujer, y más adelante con la ecografía del primer trimestre mediremos el embrión y podremos saber exactamente cuando sucedió ese momento, y por tanto la duración exacta, o edad gestacional, del embarazo. Por el momento, habrá que esperar, el embrión es muy pequeño y no es posible verlo por ecografía.
>Semana 5
Se forman las células del corazón
El embrión mide entre 2 - 5 mm. Todavía no tiene extremidades. Las células madre del embrión crecen y se multiplican rápidamente. Se van a ir diferenciando para formar lo que serán huesos, músculos, sistema nervioso...
Los glóbulos rojos de momento se fabrican en el saco vitelino y a las cinco semanas el corazón ya está formado. Por supuesto, es un órgano primitivo con forma tubular que después se irá desarrollando para parecerse al que conocemos.
Síntomas
Durante esta semana, los cambios son cada vez más marcados, sobre todo la tensión mamaria, aparente retención de líquido y molestias leves en la parte baja del abdomen. Puede haber cambios de humor, mayor sensibilidad por los olores, y desde luego es normal notar sensación de cansancio y sueño. Pero el cambio más relevante es que en la mayoría de las mujeres aparecen náuseas y, en ocasiones vómitos.
Las náuseas son el síntoma más clásico del embarazo, son mucho más frecuentes por las mañanas y suelen ser uno de los primeros cambios que nota la mujer. Existen formas de aliviar estos síntomas, que durarán casi todo el primer trimestre y que posteriormente desaparecen en casi todas las embarazadas.
Pruebas diagnósticas
En este momento es posible que muchas parejas empiecen a pensar en programar ya una primera visita de embarazo. Es importante hacer la visita entre las semanas 6 y 10 (
ecografía de viabilidad).
Aunque no es un prueba que se haga habitualmente en este momento, en una ecografía transvaginal ya sería posible apreciar un "saco gestacional", la bolsa de líquido que rodea al embrión, y en ocasiones se aprecia también el saco vitelino (estructura con forma de anillo que nutrirá al embrión hasta que se desarrolle por completo la placenta). Sin embargo, todavía es pronto para poder identificar el embrión por ecografía.
>Semana 6
Se forman sus órganos
El embrión mide entre 5 y 9 mm. En esta semana se inicia la formación de la mayor parte de los órganos del embrión, por lo que es un período crítico en el desarrollo del bebé. El corazón bombea sangre y se empiezan a formar esbozos de las extremidades.
Síntomas
Además de los síntomas habituales que se han ido describiendo hasta el momento (cansancio, náuseas, cambios de humor, etc.), la embarazada puede notar pérdida de apetito, pesadez de estómago y sensación de plenitud, que aumenta tras las comidas. Esto es debido a un tránsito más lento en el intestino por el efecto hormonal secundario al embarazo.
Las molestias y el tamaño del pecho pueden ir en aumento; también es frecuente que las areolas se hagan más oscuras.
Pruebas diagnósticas
Mediante ecografía transvaginal (
ecografía de viabilidad) ya se puede ver el saco vitelino (estructura con forma de anillo que nutrirá al embrión hasta que se desarrolle por completo la placenta) y el embrión con latido cardíaco. Esta es la vía ecográfica de elección ya que las estructuras milimétricas que conforman el embarazo en este momento requieren un abordaje lo más cercano al útero posible para poder identificarlas con mayor precisión. Por ecografía abdominal es posible visualizar el saco gestacional, pero es más difícil visualizar el embrión y detectar el latido cardiaco.
>Semana 7
El corazón y el cerebro se desarrollan
El embrión mide unos 10 - 15 mm. Desde su formación, los cambios ha sido importantísimos. Empiezan a desarrollarse las neuronas y el cerebro ya tiene los dos hemisferios. La cara empieza a tomar forma humana, aparecen los ojos y las fosas nasales. El corazón ya tiene dos cámaras (llegará a cuatro). Se forman los intestinos, y crecen tan rápido que una parte se abulta por el ombligo, aún abierto, ya que el cordón umbilical todavía se está formando (lo que se denomina hernia umbilical fisiológica). También sucede otro fenómeno importante, la formación de la placenta. Es el único tejido fetal que contacta directamente con la madre, debe penetrar en el útero para obtener nutrientes y oxígeno.
Síntomas
Es posible que algunos síntomas empiecen a mejorar un poco, pero en general casi todas las mujeres continúan con los mismos síntomas percibidos en las semanas anteriores (cansancio, náuseas, tensión mamaria, etc.). Los cambios de humor son habituales, el aumento de progesterona es responsable de que muchas embarazadas se noten diferentes, más emotivas.
Pueden empezar a percibir un tránsito intestinal más lento y sensación de plenitud, que aumenta tras las comidas. Puede aparecer estreñimiento, y en concreto en las mujeres que ya lo padecían antes del embarazo, pueden notar un empeoramiento del mismo.
Pruebas diagnósticas
Entre las 6 y las 9 semanas de gestación es recomendable programar la primera
cita con la matrona. Esta visita es importante porque se valorará la historia clínica y los antecedentes de la gestante (médicos, quirúrgicos y obstétricos), para así en función de sus factores de riesgo (aquellos que puedan tener repercusión para el embarazo) se establecerá el tipo de control que debe llevarse de ahora en adelante. Se valorará índice de masa corporal (IMC) y la tensión arterial, que se irán controlando de forma periódica el resto del embarazo.
También es momento de programar la
analítica del primer trimestre y la primera ecografía (
ecografía de viabilidad). Ya se puede visualizar perfectamente un embrión de más de un centímetro en el que se distingue un “polo cefálico” (todavía no lo llamamos cabeza) del resto del cuerpo, y por supuesto se observa claramente la actividad del corazón.
>Semana 8
Sus primeros movimientos
El embrión mide entre 16 - 22 mm y ya tiene claramente forma humana. En la cara se forman estructuras tan pequeñas como la retina y los párpados, el labio superior, la nariz y las orejas. El cuerpo se va alargando y dibujan en las extremidades unos surcos que darán lugar a los dedos. Los músculos ya funcionan y el embrión empieza a moverse con cierta frecuencia, son sus primeros movimientos involuntarios.
Hasta ahora el embrión se ha alimentado de la vesícula o saco vitelino, un pequeño saco cargado de nutrientes, pero ahora sus necesidades aumentan, por lo que tiene que usar la placenta. En estas semanas se ha formado ya el cordón umbilical, que produce el intercambio de sangre entre la madre y el bebé. La placenta seguirá creciendo e implantándose en el útero materno durante semanas, pero ya funciona plenamente y así el embrión pasará a depender de ella. La placenta le proporciona oxígeno, nutrientes y agua, y elimina los desechos del metabolismo del feto. En este punto, hay que recordar que también atraviesan la placenta agentes nocivos como tabaco, alcohol y otras sustancias tóxicas que pueden interferir en su normal desarrollo.
Síntomas
Todavía quedan algunas semanas para que las náuseas y otras molestias que aparecen con frecuencia empiecen a reducirse. A pesar de la sensación de hinchazón de algunas mujeres, es posible que algunas gestantes aún no hayan experimentado aumento de peso.
El útero sigue creciendo y es común la sensación de tener que orinar con más frecuencia. También es habitual que aparezcan molestias leves en la parte baja del abdomen, pueden ser diferentes en cada mujer aunque suelen recordar a dolores cólicos de tipo menstrual, pinchazos o calambres. La mayor parte de las veces son producidas por el crecimiento del útero, que es muy rápido y “estira” los ligamentos que lo unen a la pelvis generando incomodidad, que es completamente normal.
Pruebas diagnósticas
Con estas semanas es probable que ya se haya programado la
analítica del primer trimestre. El momento exacto para este primer análisis cambia mucho en diferentes protocolos, y puede ser normal hacerla desde las 8 hasta las 12 semanas. El análisis de sangre nos proporciona información importante como el nivel de hemoglobina, la función de la glándula tiroides, el grupo sanguíneo de la madre y si se han pasado determinadas infecciones importantes. Además se puede detectar mediante una muestra de orina si existe infección del tracto urinario que puede pasar desapercibida para la gestante.
>Semana 9
¡Ya tiene pies y manos!
El embrión mide entre 23 - 31 mm y su formación está ya prácticamente finalizada. A partir de ahora queda un largo camino de maduración para que estos órganos funcionen y pueda vivir fuera del útero.
Ahora ya se mueve con frecuencia, pero son movimientos involuntarios; los músculos todavía tardarán en estar conectados con el cerebro. La cabeza es mucho más grande que el cuerpo en proporción, pero ya tiene todas las estructuras: orejas, nariz, hasta los párpados, que van a estar fusionados durante semanas. Los labios están formados y empieza a abrir la boca. Ya han aparecido pies y manos.
Aunque el sexo está determinado desde la unión del espermatozoide con el óvulo, si mirásemos un embrión a las 9 semanas no lo distinguiríamos, los genitales son exactamente iguales en niños y niñas. Tienen un tubérculo genital que más adelante se diferenciará en la forma de cada sexo. Si pudiésemos ver directamente al embrión, su piel es translúcida, se puede ver el esqueleto a través de ella. En realidad, los huesos no tienen casi calcio, están formados por cartílago, pero la mayoría de ellos ya tienen su forma definitiva.
Síntomas
Estamos en pleno primer trimestre, con todos los cambios típicos. Las molestias del embarazo son totalmente variables de mujer a mujer, y mientras algunas se encuentran perfectamente, otras toleran muy mal las náuseas y la sensación de cansancio y mareos.
El cuerpo de la madre se está adaptando para poder tener más sangre en circulación, la va a necesitar para satisfacer las demandas del bebé. Para que el corazón mueva más sangre sin esforzarse es necesario que la presión arterial disminuya. Esto es la causa de que se produzca esa sensación de cansancio, mareos, e incluso desmayos. Hay que recordarlo, y evitar situaciones que aumenten el riesgo de mareos, como incorporarse bruscamente, temperaturas elevadas, etc.
Es normal si de momento no se nota ningún cambio claro en el cuerpo de la madre. Aunque el útero sigue en crecimiento y ya es casi el doble respecto al tamaño normal, está todavía dentro de la pelvis. El abultamiento que notan muchas embarazas en el bajo vientre es realmente por retención de líquido, y esto puede cambiar en cada caso.
Pruebas diagnósticas
Entre las 8 y las 12 semanas de embarazo es habitual programar la
analítica del primer trimestre, que nos dará información de como está el nivel de hemoglobina, la función de la glándula tiroides, el grupo sanguíneo de la madre y si se han pasado determinadas infecciones importantes. Además se puede detectar mediante una muestra de orina si existe infección del tracto urinario que puede pasar desapercibida para la gestante.
Mediante ecografía transvaginal (
ecografía de viabilidad) se podrían visualizar ya movimientos fetales: estira todo el tronco y mueve con frecuencia brazos y piernas.
>Semana 10
Creando miles de neuronas
El feto mide entre 32 y 41 mm y su forma es cada vez más parecida a la de un bebé, con la cara más redondeada. Los huesos ya acumulan calcio endureciendo los cartílagos, y este proceso no finalizará hasta años después del nacimiento.
En el sistema nervioso, miles de neuronas se crean cada día y hacen que el cerebro se desarrolle rápidamente. Los nervios se han formado y conectan ya muchos músculos, que tienen movimientos involuntarios cada vez más frecuentes. Por ejemplo, las manos ya se abren y cierran de forma periódica. Los intestinos siguen formándose y se van colocando en su lugar, desapareciendo progresivamente la hernia fisiológica umbilical que existe en las primeras semanas. La barriga del bebé en pocos días ya tendrá el aspecto que tiene la de un recién nacido, con el cordón umbilical entrando por el ombligo.
Síntomas
A estas alturas, es posible que la mujer haya ganado uno o dos kilos. Sin embargo, hay mujeres que no han notado ningún cambio de peso todavía. Incluso es posible que, debido a las náuseas y los vómitos, se pierda el apetito y algo de peso. No hay que alarmarse con ninguna de estas situaciones, todas ellas entran dentro de lo normal.
Los síntomas seguirán siendo los mismos que en semanas previas, pero algunas mujeres empezarán ya a notar ciertas mejoras. Por ejemplo, una disminución de las náuseas y el malestar digestivo. En general, sin embargo, nos encontramos en plena adaptación del cuerpo al embarazo, los niveles de hormonas son muy altos, y los síntomas, que son tan variables en cada persona, van a continuar al menos unas semanas más. El útero cada vez es más grande, pero todavía no llega a sobrepasar el hueso del pubis. Por tanto normal no notar abultamientos claros en la barriga, más que por la propia retención de líquido.
Pruebas diagnósticas
Si no se ha solicitado previamente, es el momento de realizar la
analítica del primer trimestre. En ella se determinarán parámetros importantes como el nivel de hemoglobina, la función de la glándula tiroides, el grupo sanguíneo de la madre y comprobar si existe inmunidad para determinadas infecciones. Además se puede detectar mediante una muestra de orina si existe infección del tracto urinario que puede pasar desapercibida para la gestante. En algunos casos, dependiendo de los factores de riesgo maternos será necesario también solicitar el test de O´Sullivan para despistaje de diabetes gestacional en el primer trimestre.
>Semana 11
Empieza la deglución
El feto mide 42 - 53 mm. Aunque la cabeza aún es muy grande en relación con el cuerpo, este se va alargando y se va diferenciando la zona de la barbilla y el cuello. Los movimientos son reflejos, pero cada vez de mayor complejidad. Por ejemplo, el feto empieza a deglutir de forma regular y a pasar líquido al sistema digestivo, que está en pleno desarrollo. Excepto el cerebro, la mayoría de órganos ya están formados. Esto quiere decir que su aspecto ya es casi el mismo que tendrán el resto de su vida, pero en su interior todavía sucederán cambios hasta que estén preparados para funcionar fuera del útero.
Por ejemplo, desde las 8 semanas los riñones han iniciado ya la producción propia de orina. Esto es necesario para garantizar el líquido amniótico. En las primeras semanas de embarazo, el líquido que rodea al feto procede de una filtración a través de las membranas, pero este mecanismo no podrá garantizar las cantidades que hacen falta para rodear al feto, cada vez más grande. Los riñones son la fuente más importante de producción de líquido, y en poco tiempo casi todo el líquido amniótico será orina fetal.
Síntomas
En la mayoría de los casos las náuseas suelen empezar a disminuir a partir de las 11 semanas, por lo que la madre se encontrará mejor, pero es probable que el cansancio y el sueño se sigan manteniendo igual que en semanas previas. Se puede empezar a notar pesadez de piernas y los calambres, por un empeoramiento del retorno venoso en las piernas por la compresión del útero.
El útero ya se acerca al borde superior del hueso del pubis, pero todavía no sobresale por encima. En este momento ya ocupa casi toda la pelvis de la madre, y esto hace que pueda comprimir en ocasiones las venas que devuelven la sangre desde las piernas al corazón. Cada vez va a ser más difícil disimular el embarazo, aunque esto como siempre es muy variable y algunas mamás tendrán un aspecto externo igual que siempre durante muchas semanas todavía.
Pruebas diagnósticas
Aunque hacia mitad de esta semana ya es posible realizar la ecografía de primer trimestre para el cribado de cromosomopatías, lo habitual es que esta prueba se haga a partir de las 12 semanas. La razón es que, aunque parezcan pocos días, el crecimiento del feto y todos sus órganos en estos momentos sigue siendo muy importante. Pequeños cambios de milímetros en el tamaño de las estructuras internas hacen que la visualización sea mejor o peor. Por este motivo, es importante realizar esta prueba cuando tenga un mayor rendimiento, y para la mayoría de situaciones esto es más allá de las 12 semanas.
>Semana 12
Los órganos del feto van madurando
El feto ya mide entre 54 - 66 mm. Los órganos siguen madurando rápidamente y muchas estructuras del cuerpo empiezan a tomar su forma definitiva. Por ejemplo, en esta semana se forman las cuerdas vocales, se inicia el desarrollo de uñas en pies y manos y empieza a aparecer muy poco a poco vello en el cuerpo.
El sistema digestivo, que ya está en funcionamiento gracias a que el feto deglute líquido, es cada vez más sofisticado. Al principio era un simple tubo, pero ha ido creciendo y curvándose sobre sí mismo para poco a poco empezar a parecerse a lo que conocemos como esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso. El riñón produce cada vez más orina, aunque muchas funciones que tendrá en el futuro todavía no han aparecido.
Los genitales externos están ya diferenciados aunque no siempre se distinguen con facilidad por ecografía, por lo tanto la determinación del sexo fetal con estas semanas debe tomarse con precaución.
Síntomas
El útero alcanza la altura del borde superior del hueso del pubis. Posiblemente aún no se note un aumento del abdomen pero si un médico palpa la barriga puede notar en pacientes delgadas cómo el útero empieza a sobresalir por encima de los huesos de la pelvis.
En el 60% de las mujeres, las náuseas desaparecen en la semana 12, ya que están relacionadas con factores hormonales, sobre todo la beta-HCG. A pesar de ello, en un 30% de mujeres las náuseas no desaparecen hasta a las 16 semanas. Todavía queda un 10% en las que las nauseas persisten hasta el final del embarazo, pero es muy raro que lo hagan de forma tan molesta como al principio. Sólo se considera una situación preocupante cuando los vómitos son continuos y dificultan la correcta alimentación de la embarazada.
Pruebas diagnósticas
Aunque puede realizarse entre las 11 y 13+6 semanas de embarazo, el momento ideal para hacer la ecografía de primer trimestre son las 12 semanas. Esto es así porque en este momento el desarrollo anatómico y el tamaño del feto permiten comprobar que la mayoría de órganos se han formado adecuadamente. Una ecografía de alto nivel en este momento puede detectar hasta el 60-70% de los problemas malformativos que pueden aparecer en la gestación.
Además, en este momento es posible realizar el
cribado combinado de aneuploidías, también conocido como screening de 1º trimestre. Este test consiste en combinar la edad materna (o edad de la donante en caso de FIV con ovodonación) con una serie de marcadores ecográficos fetales (translucencia nucal, hueso nasal, ductus venoso, flujo sanguíneo en la válvula tricúspide y frecuencia cardíaca) y factores bioquímicos maternos (BhCG y PAPP-A) para estimar el riesgo de las cromosomopatías más frecuentes: trisomía 21 (síndrome de Down), trisomía 18 (síndrome de Edwards) y trisomía 13 (síndrome de Patau). En manos expertas, y con el equipo técnico y tiempo adecuados la tasa de detección de aneuploidías puede alcanzar el 96%. En caso de obtener un resultado de alto riesgo puede ser necesario valorar realizar una
prueba invasiva para confirmar la sospecha diagnóstica.
Es posible también utilizar información de esta ecografía para incluir en el screening de primer trimestre el
cálculo del riesgo de preeclampsia. Su objetivo es identificar a las gestantes con riesgo de padecer preeclampsia antes de las 37 semanas de gestación (condición relacionada con la aparición de hipertensión arterial durante el embarazo) y la posibilidad de administrar aspirina a dosis baja de forma preventiva que ha demostrado disminuir su aparición. Su cálculo se basa en la combinación de características maternas, tensión arterial, flujo sanguíneo en las arterias uterinas maternas y factores bioquímicos obtenidos en sangre materna (PAPP-A y PlGF).
>Semana 13
La cara adquiere sus rasgos
El feto mide entre 67 - 80 mm. La cara va adquiriendo sus rasgos y se parece cada vez a la de un bebé. Los ojos al principio del embarazo estaban muy separados. Pero se han ido desplazando hacia el centro de la cara. Las orejas han ido adquiriendo la forma que conocemos. Hace pocas semanas todavía estaban muy atrás en la cabeza, ahora se van situando a una altura un poco por debajo de los ojos.
El organismo del feto cada vez es más complejo y su sistema hematológico más desarrollado. Los glóbulos rojos, que llevan oxígeno a todos los tejidos del cuerpo, se fabrican ahora sobre todo en el hígado. Por tanto el feto funciona de forma diferente a los niños y adultos, que fabrican sus glóbulos rojos en la médula ósea (el tuétano o parte central del hueso).
Por otra parte, el feto ya tiene sistema inmunológico, las “defensas” que lo protegerán ante infecciones. Sin embargo, este sistema propio todavía es inmaduro ya que tiene que “aprender” a reconocer todo lo que es suyo primero, para poder defenderse de agentes extraños. Durante el embarazo esta función la ejercen los anticuerpos de la madre, que pasan al feto a través de la placenta.
Unos síntomas remplazan a otros
En este momento es posible que se mezclen molestias. Pueden ser las producidas por el propio útero, como los “tirones” de los ligamentos que unen el útero a la pared abdominal. Pero también pueden ser molestias intestinales.
El embarazo produce un enlentecimiento de toda la musculatura lisa, es decir, los músculos que no controlamos y que se encuentran en nuestro estómago, la vejiga, y por supuesto los intestinos. Debido a una de las hormonas principales del embarazo, la progesterona, el tránsito intestinal se alarga mucho, y esto puede causar digestiones pesadas o molestias producidas por gases. También por el mismo motivo, si sufres estreñimiento habitualmente, puedes notar un empeoramiento durante el embarazo. Es importante adelantarse al problema lo antes posible, ingiriendo cantidades de líquido adecuadas, una dieta equilibrada, y por supuesto que contenga mucha fibra (si tienes dudas puedes consultar nuestro gabinete de nutrición).
Las secreciones como el flujo vaginal, el sudor o la saliva suelen ser más abundantes que antes del embarazo. A estas alturas del embarazo se empieza a ganar peso y la mujer puede empezar a notar que el abdomen va creciendo. También es frecuente encontrarse mejor, con más vitalidad y menos sueño.
Pruebas diagnósticas
Aún es posible realizar la ecografía de primer trimestre y el
cribado combinado de aneuploidías y preeclampsia.
A partir de este momento continuarán las visitas periódicas del control del embarazo (que puede variar en función del tipo de gestación y de los factores de riesgo maternos) para comprobar que la embarazada se encuentra bien, que la tensión arterial y el incremento de peso son adecuados, y comentar los síntomas y dudas que se van generando… pero en general, las pruebas médicas diagnósticas, se van a quedar relegadas durante unas semanas.
>Semana 14
Produce su propia orina
En esta semana se inicia el segundo trimestre del embarazo. El feto mide entre 81 - 95 mm y continúa creciendo y cambiando progresivamente su aspecto. Los brazos alcanzan la proporción que tendrán siempre en relación al cuerpo. El cuello se alarga y aparecen los labios en la boca. La piel es todavía muy fina pero ya no es tan transparente. Los músculos de la cara están más desarrollados. Al mismo tiempo el sistema neuromuscular es cada vez más activo. El feto ya empieza a realizar algunas muecas, abre la boca por periodos más alargados de forma parecida a un bostezo. Todavía falta para que tenga el reflejo de succión, aunque los movimientos son tan variados que ocasionalmente se puede meter ya el pulgar en la boca. Todos los órganos siguen preparándose para funcionar, el feto deglute cada vez más líquido y los intestinos ya se mueven con frecuencia.
El paso de líquido es fundamental para todas las vísceras huecas, como el tubo digestivo en general. De hecho, es la presión física la que hace que las células produzcan factores de crecimiento, unas proteinas que actúan estimulando el crecimiento. Si no pasase líquido el tubo digestivo se atrofiaría. Como curiosidad, la lengua empieza a tener algunas papilas gustativas, aunque de momento no las utiliza mucho, que irán aumentando en número hasta ocupar toda la lengua al final del embarazo.
Síntomas
El útero sale de la pelvis y es posible tocarlo en la parte más baja del abdomen. A estas alturas del embarazo se empieza a ganar peso y a perder cintura, y la mujer puede notar que el abdomen va creciendo. También es frecuente encontrarse con más vitalidad y menos sueño.
Algunas embarazadas notan que tanto encías como la nariz puede sangrar con más frecuencia. Mientras se produzca de vez en cuando y pare rápidamente, es completamente normal. Se produce por que los vasos sanguíneos están más dilatados (circula más sangre) y por tanto están más congestionados, y por otra parte también son más frágiles. Como en estas zonas hay vasos muy cerca de la superficie es normal que sangren con facilidad. Normalmente es al cepillarse los dientes o sonarse, pero puede pasar también de forma espontánea y no debe preocupar en absoluto.
También aparece con cierta frecuencia un problema de sensación de nariz tapada. En términos técnicos se llama rinitis gravídica, y se produce porque los cornetes nasales, unas crestas entre la nariz y la faringe por las que pasa el aire, tienen tendencia a aumentar de tamaño. De hecho esto es lo que sucede cuando se inflaman en los resfriados, pero aquí no hay inflamación si no un aumento de tamaño por ser una zona muy sensible a los cambios de circulación con congestión que puede producir el embarazo.
Las secreciones como el flujo vaginal, el sudor o la saliva suelen ser más abundantes que antes del embarazo; también es posible que algunas mujeres puedan empezar a secretar un líquido amarillento por el pezón, llamado calostro. Lo comentamos en la siguiente semana.
Pruebas diagnósticas
No hay pruebas relevantes por el momento. Si por alguna razón se hiciese una ecografía vaginal de alta resolución se podría apreciar ya muchos detalles del feto, como los cristalinos dentro de los ojos, las válvulas del corazón y contar los dedos de la mano cuando el feto la abre.
>Semana 15
Los huesos se hacen más fuertes
El bebé pesa unos 50-70 gramos. La estructura ósea y muscular del feto sigue desarrollándose, y los huesos son cada vez más densos porque cada vez tienen más calcio. Pero todavía en su mayor parte son cartílago. Esto hace que los huesos sean realmente elásticos, muchísimo más que los de un niño o un adulto. En realidad se trata de un gran mecanismo de protección de cara al parto. Otra curiosidad es la capacidad del feto de cerrar heridas de forma rapidísima y sin cicatriz. En algunas ocasiones puede ser necesario llevar a cabo tratamientos o cirugías fetales dentro del útero por algún problema de salud del babé, pues bien, en estos casos cuando el bebé nace no es posible encontrar ninguna marca de la herida que se produjo en vida fetal.
El pelo de la cabeza y las cejas se hace más grueso. El cuello se alarga más y el bebé puede hacer movimientos para separar su cabeza del pecho. Se forman las cuerdas vocales, aunque el bebé no las utilizará hasta su nacimiento. La médula espinal ya está totalmente formada. El oído se encuentra casi desarrollado al igual que el sentido del gusto.El feto empieza a moverse cada vez más dentro del saco amniótico para fortalecer sus músculos.
Síntomas
El embarazo empieza a producir cambios en la piel y el vello materno. Es relativamente normal que algunas mujeres noten un aumento del vello y a veces que aparecen pequeñas verrugas en el abdomen. También pueden aumentar el número de lunares o pecas, y a veces manchas en la cara. Más raramente, algunas mujeres pueden incluso notar un aumento muy importante de pigmentación en la cara, como una piel más morena, sobre todo en frente, nariz y pómulos, y labio superior, que parece tomar una forma de máscara. Su nombre técnico es melasma o cloasma gravídico, generalmente es leve, y desaparece después del embarazo.
Finalmente, en la barriga puede aparecer una línea de color marrón claro que va por el centro desde el pubis al ombligo. Esta línea recibe el nombre de línea alba, y también desaparece tras el parto. Todos estos cambios se producen porque ha habido cambios en la producción de melanina, la sustancia que tenemos en la piel y que se liberan con la exposición al sol produciendo el tono moreno de la piel. En el embarazo, la liberación de melanina puede producirse incluso sin ningún tipo de exposición al sol. Pero, obviamente, estar expuestas hará que si aparecen cambios, éstos sean mucho más marcados. La sensibilidad al sol aumenta mucho en el embarazo y esto hará que se libere todavía más melanina. Por este motivo es muy importante tomar precauciones y seguir una adecuada protección solar con factores altos de protección.
Pruebas diagnósticas
En caso de no haber realizado el
cribado combinado del primer trimestre de embarazo, todavía es posible hacer un cribado en el segundo trimestre para detectar posibles malformaciones o anomalías cromosómicas, aunque no es tan sensible como el primero.
Para realizar esta prueba, será necesario hacer un análisis de sangre a la madre y determinar los valores una serie de hormonas maternas. En caso de obtener un resultado alterado y haber riesgo de enfermedades congénitas, será necesario confirmar el diagnóstico con una
amniocentesis.
Si se hiciera una ecografía a partir de esta semana, ya sería posible reconocer los genitales externos que determinarán el sexo del bebé.
>Semana 16
Ya responde a los estímulos
El bebé pesa unos 80-100 gramos. En estos momentos el aspecto del feto es más parecido al de un bebé: la cabeza y el cuerpo cada vez están más proporcionados, los ojos están más centrados y las orejas han ascendido y están casi en su posición definitiva. Los brazos y las piernas se alargan, se definen, adquiriendo la proporción respecto al cuerpo.
Poco a poco, el cerebro va ejerciendo un mayor control sobre los músculos por lo que el feto va aumentando su capacidad de responder a estímulos y de realizar movimientos voluntarios más coordinados. El feto puede sostener erguida la cabeza y el desarrollo de los músculos faciales ya le permite realizar una variedad de expresiones, como fruncir el ceño. Aunque los párpados están cerrados, el feto realiza los primeros movimientos oculares lentos, es capaz de deglutir, abrir y cerrar las manos, separar los dedos de las manos y flexionar las extremidades, y también empieza a desarrollar el reflejo de prensión, por lo que se puede coger las manos, los pies e incluso el cordón umbilical.
La aparición del lanugo, ese pelo fino y suave que recubre la piel del bebé está prácticamente completa y en esta semana se determinará el patrón del pelo del cuero cabelludo. La función del riñón está ya establecida y empieza a ser determinante en la cantidad de líquido amniótico.
Síntomas
El útero sigue creciendo y la altura uterina, medida desde el pubis al fondo del útero, es de unos 14 cm por lo que se suele notar como una masa dura en la parte más baja del abdomen. Dado que el útero está unido a la pared pélvica por unos ligamentos, al crecer el útero éstos se elongan y puede producir dolor en uno de los lados o en ambos, y puede aumentar con los movimientos que tensan estos ligamentos.
También es habitual que la madre se sienta mejor, y las náuseas del inicio del embarazo suelen mejorar. Durante la gestación se altera la capacidad de vaciado de la vejiga y se modifican las características de la orina, siendo más frecuente que crezcan gérmenes por lo que no es extraño tener infecciones del tracto urinario.
El movimiento fetal, a pesar que es uno de los primeros signos de vida fetal, no se suele percibir antes de las 18 semanas, pero en mujeres que ya han estado previamente embarazadas, pueden empezar a notarlos a partir de las 16 semanas.
Pruebas diagnósticas
Aquellas embarazadas que no se han realizado el
cribado del primer trimestre todavía están a tiempo de realizar el screening de segundo trimestre para descartar cromosomopatías comunes.
En este momento los órganos del bebé está tan desarrollados que se podría realizar una ecografía morfológica precoz para revisar la correcta anatomía del feto. Si por alguna razón se hiciera una ecografía, los genitales externos serían reconocibles en la mayoría de los casos, y ya podría saberse el sexo del bebé.
>Semana 17
La piel bien protegida
El bebé pesa unos 100-140 gramos. El aspecto del feto cada vez se va pareciendo más al de un recién nacido. A parte del vello que recubre la piel del feto, empieza a aparecer una sustancia grasa y blanquecina llamada vérmix caseoso que protege su piel y que se mantendrá hasta el final del embarazo. También se inicia la aparición del tejido adiposo, que será muy importante en el recién nacido para mantener el calor corporal y regular el metabolismo del organismo. El agua constituye un tercio de su cuerpo. El oído ya está bastante desarrollado y el feto puede notar ruidos fuertes que provengan del exterior.
Los cartílagos están acumulando calcio para ir convirtiéndose en huesos definitivos. Por eso es importante asegurar que la madre haga una adecuada ingesta de calcio, incluyendo en la dieta alimentos ricos en calcio como la leche, yogures o queso.
La posición habitual es semiflexionada, los brazos frente a la cara con las manos a la altura de la barbilla y los pies cruzados por debajo de la salida del cordón umbilical. Pasa ratos dormido, y otros despierto en los que sus movimientos cada vez son más fuertes. La placenta también continua con su desarrollo, permitiendo recoger nutrientes y oxígeno de la circulación de la madre para alimentar correctamente al bebé y también eliminar los productos de desecho del feto.
Síntomas
En la semana 17 de embarazo, la parte baja del abdomen ya se nota hinchada, especialmente al final del día. El útero mide unos 15 cm y cada vez su forma es más ovalada, desplazando hacia arriba las asas intestinales. A partir de ahora, son frecuentes los calambres en piernas y manos, que pueden llegar a despertar a la embarazada cuando está durmiendo. En las piernas estas molestias son debidas a la compresión de los nervios por el crecimiento del útero, al empeoramiento en la circulación sanguínea, al incremento progresivo de la retención de líquido y a una disminución del potasio, magnesio y del calcio.
También es habitual notar un aumento del tamaño de los pechos. Las hormonas están preparando los pechos para la producción de leche; la irrigación de sangre hacia las mamas es mayor y las glándulas que producen leche crecen y se preparan para amamantar. Por eso es que el tamaño de sus pechos aumenta haciendo que las venas sean visibles. Aunque el bebé cada vez se mueva más frecuentemente y sus movimientos sean más fuertes, raras veces la embarazada nota los movimientos con estas semanas.
Pruebas diagnósticas
No hay pruebas relevantes ni por el momento, sin embargo, los órganos del bebé están tan desarrollados que se podría realizar una ecografía morfológica precoz para revisar la correcta anatomía del feto. Los genitales externos serían reconocibles en la mayoría de los casos, y ya podría saberse el sexo del bebé.
La siguiente prueba importante será la ecografía morfológica, que se recomienda hacer a partir de las 20 semanas.
Cuando el cribado de primer o segundo trimestre para síndrome de Down o anomalías cromosómicas (del que hemos hablado en semanas anteriores) da un riesgo elevado de cromosomopatías se puede realizar una
amniocentesis. También está indicada si existe una malformación detectada por ecografía o se sospecha alguna anomalía genética o infección fetal.
>Semana 18
Ya hace muecas y escucha sonidos
El bebé pesa 150-160 gramos. Debido al desarrollo de la musculatura de la cara, el feto puede hacer muecas e incluso bostezar. Sus cuerdas vocales también están desarrolladas así como los huesos del oído interno junto con las terminaciones nerviosas que lo conectan con el cerebro, así que puede empezar a escuchar sonidos. El corazón está dividido en cuatro cámaras (dos aurículas y dos ventrículos) y la circulación fetal es diferente a la del adulto. Parte de la sangre oxigenada que proviene de la placenta a través del cordón umbilical pasa directamente de la aurícula derecha a la aurícula izquierda a través de un agujero llamado foramen oval para alcanzar así el resto del cuerpo a través de la arteria aorta. En el momento del nacimiento, este agujero se cierra, y la sangre se oxigena en los pulmones tras las primeras respiraciones del bebé. Las extremidades están desarrolladas y presentan centros de osificación que son porciones cartilaginosas que se van transformando en tejido óseo hacia los extremos de los huesos. Los movimientos del feto cada vez son más frecuentes y la madre puede empezar a notarlos a partir de la semana 18, aunque no en todos los casos son perceptibles con estas semanas.
Síntomas
El útero llega dos dedos por debajo del ombligo. El aumento del tamaño de útero y las hormonas del embarazo condicionan una mayor dilatación de los vasos sanguíneos de la madre, siendo frecuente la aparición de pequeñas varices en las piernas, así como de arañas vasculares (dilataciones de pequeñas venas que se ven como manchas rojizas en la piel en forma de araña); habitualmente suelen disminuir en el posparto pero pueden no desaparecer completamente. También es normal que la gestante orine con mayor frecuencia, e incluso tenga que levantarse por la noche; esto es debido a la compresión del útero sobre la vejiga. Las hormonas del embarazo combinadas con el aumento del tamaño del útero (que comprime a los intestinos) pueden enlentecer la digestión y dificultar el vaciamiento de los intestinos. Por este motivo es frecuente el estreñimiento. El estreñimiento además, puede favorecer la aparición de hemorroides que están relacionadas con el aumento de presión en las venas rectales. La compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosa debido a la progesterona son otras causas de hemorroides durante el embarazo. Por este motivo, la defecación puede llegar a ser molesta y puede producirse sangrado rectal durante la misma. Es habitual tener más apetito, ya que los requerimientos nutricionales son mayores. Se recomienda una alimentación variada y fraccionando las ingestas realizando varias comidas al día. A partir de la semana 18, ya se pueden empezar a notar los movimientos del feto, que se perciben como pequeñas “mariposas” o "burbujeo" en el abdomen. Sin embargo, esto no siempre es así y algunas embarazadas no lo notarán hasta las 20-22 semanas.
Pruebas diagnósticas
Aunque la edad gestacional óptima para realizar la ecografía morfológica son las 20-22 semanas, en este momento del embarazo la anatomía del bebé ya está casi completa y, si fuera necesario, podría comprobarse el correcto desarrollo de las principales estructuras anatómicas del bebé, como el corazón, riñones, cerebro, hígado, columna, genitales, etc.
>Semana 19
Su cerebro desarrolla los sentidos
El bebé pesa unos 200 gramos. El sistema nervioso central y, en especial, el cerebro se están desarrollando rápidamente, sobre todo aquellas áreas destinadas a los sentidos del gusto, el olfato, la audición, la visión y el tacto. Algunos estudios indican que el bebé ya puede oír. En estas semanas, el feto ya pasa por etapas intermitentes de sueño y de actividad.
La parte inferior del cuerpo de tu bebé es todavía delgada y estrecha en comparación con la cabeza y el torso.
Síntomas
Es habitual ya notar algunos síntomas relacionados con el aumento el volumen sanguíneo. Las palpitaciones cardíacas aparecen en algunas embarazadas y parecen deberse al aumento del volumen sanguíneo o a la anemia propia del embarazo. Esta taquicardia puede asustar pero la mayoría de veces es benigna y no precisa ningún tratamiento. Sólo en casos excepcionales en los que las palpitaciones sean muy frecuentes o se acompañen de otros síntomas se aconsejará remitirla al cardiólogo. Lo recomendable es llevar una vida tranquila, sin sobresfuerzos y limitando las situaciones estresantes.
Puede notar un aumento de flujo vaginal, más espeso que habitualmente; esto es normal y es debido al aumento de flujo sanguíneo en la mucosa vaginal. Por este aumento de flujo sanguíneo tanto en la vagina como en la vulva puede aparecer un color violáceo, incluso varices genitales en algunos casos de insuficiencia venosa.
Debido al aumento de los estrógenos, es habitual que durante el embarazo aparezcan manchas oscuras en la piel. Cuando aparecen en los pómulos, en la frente o encima del labio, se llama melasma o cloasma. Estas manchas pueden aparecer de igual forma en los brazos o en otras áreas que hayan sido expuestas al sol. Además, la piel de los pezones y del interior de los muslos, las pecas, las cicatrices, las axilas, y también la vulva se oscurecen durante el embarazo. Algunas veces puede aparecer una línea oscura que va desde el pubis hasta el ombligo que se llama línea nigra. Todo esto se debe a un aumento temporal en la melanina, que es la sustancia que da color al cabello, piel y ojos.
Pruebas diagnósticas
A partir de las 19 semanas es posible realizar la
ecografía morfológica o de segundo trimestre, pero lo ideal es que se realice a partir de las 20 semanas. Es la segunda ecografía importante que se realiza en el embarazo y sirve para valorar la estructura y biometría fetal. Es decir, no sólo nos muestra las medidas ecográficas del feto, sino que también diagnostica anomalías en el desarrollo fetal.
>Semana 20
Un pequeño bebé
El bebé pesa aproximadamente 300 gramos. En la semana 20, los principales órganos del feto ya se han desarrollado, y ya puede valorarse por ecografía que la anatomía del bebé sea correcta. El corazón, riñones, hígado, columna, genitales e intestino ya tienen su forma casi definitiva y a partir de ahora crecerán en tamaño y madurarán. Una excepción es el cerebro, que aunque ya está muy desarrollado, seguirá completándose su formación hasta el final del embarazo e incluso durante los primeros años de vida del bebé.
A estas alturas, tanto la forma como sus proporciones son parecidas a las que presentará al nacer; en esta etapa los movimientos son fundamentales para que no presente anomalías en las articulaciones ni en las extremidades. En la capa más superficial de la piel, la epidermis, empiezan a aparecer los surcos característicos de cada persona en palmas de las manos, dedos y plantas de los pies. Estas arrugas o surcos epidérmicos vienen determinados genéticamente y son distintos para cada persona.
La grasa también empieza a aparecer debajo de la piel. Hace algunas semanas que las glándulas de la piel del feto segregan una sustancia blanquecina y pastosa llamada vérmix caseoso. Esta sustancia protege la piel del feto contra la agresión del líquido amniótico y cuando el bebé nace, estará cubierto por este vérmix.
Síntomas
A las 20 semanas, la mayoría de embarazadas ya notan los movimientos del feto.
El útero se encuentra a la altura del ombligo. La gestante ya se encuentra en la mitad del embarazo y, en estos momentos la respiración se hace más profunda y el ritmo cardíaco se acelera para compensar el sobreesfuerzo que debe hacer el sistema circulatorio de la mamá para bombear el aumento de volumen sanguíneo.
En esta etapa también es habitual sentirse cansada, puede ser que aparezcan palpitaciones, sofocos o mareos, sobre todo en situaciones estresantes o al acostarse boca arriba. Al recostarse sobre la espalda, el útero puede comprimir la vena cava inferior (una vena que se encuentra al lado de la columna y circula desde las piernas hasta el corazón) dando una bajada de tensión y mareo. Si esto ocurre, se recomienda acostarse sobre el lado izquierdo, ya que así se descomprime dicha vena y suele pasar el mareo. Por lo tanto, también se aconseja tumbarse sobre el lado izquierdo al dormir o estirarse. Para prevenir los mareos también se aconseja beber abundantes líquidos y una dieta rica en hierro para prevenir la anemia.
Es habitual que las encías estén más sensibles o sangren al cepillarse los dientes. Los cambios hormonales junto con el aumento de flujo sanguíneo facilitan este sangrado y también predisponen más a infecciones. Por esta razón, es importante mantener una buena higiene dental durante el embarazo.
Pruebas diagnósticas
Desde esta semana y hasta la 22, es posible realizar la
ecografía morfológica o de segundo trimestre. Se examina de forma detallada la anatomía fetal, el crecimiento, la posición de la placenta, la cantidad de líquido amniótico y el flujo sanguíneo materno (estudio Doppler). Además se recomienda la realización de una ecografía transvaginal para medir la longitud cervical e identificar aquellas pacientes que presentan mayor riesgo de un parto pretérmino. En caso de detectar anomalías fetales relevantes durante la ecografía se explicarán los hallazgos a la paciente, así como el pronóstico, las opciones disponibles, pruebas complementarias y posibles tratamientos fetales/neonatales.
>Semana 21
El sistema digestivo y respiratorio del feto sigue madurando
El peso del bebé es de unos 400 gramos. El feto presenta una gran actividad moviendo las cuatro extremidades. El sistema digestivo está madurando gracias a la deglución de líquido amniótico, que pasa de la boca al estómago y los intestinos. Este líquido contiene nutrientes que ayudan al desarrollo del bebé, tanto del sistema digestivo como del sistema respiratorio, ya que también entra por las fosas nasales y expande los pulmones. Aunque puede absorber pequeñas cantidades de nutrientes del líquido que el feto traga, la mayoría de nutrientes del feto seguirán proviniendo de la placenta.
La médula ósea empieza a producir glóbulos rojos, substituyendo progresivamente la función que realizaba hasta el momento el hígado y el bazo del feto. En las niñas, la vagina comienza a formarse y en los niños los testículos descienden desde la pelvis al escroto.
Síntomas
En la semana 21, la gran mayoría de embarazadas notan ya los movimientos del bebé, sobre todo por la noche estando tumbada.
Durante este periodo la embarazada suele encontrarse mejor, ya que el organismo se ha adaptado a los cambios hormonales, han desaparecido las típicas molestias del primer trimestre y aún no han aparecido la pesadez y molestias del final del embarazo. El útero va creciendo, y por lo tanto, el abdomen también lo hace con lo que suele notarse ya la barriga de embarazada. En ocasiones los músculos del abdomen, los rectos abdominales, se separan y se produce la diástasis de rectos, apareciendo un bulto alargado en el centro del abdomen.
En esta semana, también puede notarse la aparición de estrías. Esto ocurre porque la piel se está estirando para acomodar el crecimiento del útero. Durante el embarazo se van haciendo más evidentes a medida que pasan los meses, pudiendo aparecer en la barriga, nalgas, muslos, caderas y pechos. Para intentar evitarlas, se aconseja mantener la piel bien hidratada (con aplicación diaria de crema hidratante mediante un suave masaje en círculos en la piel) y un consumo adecuado de alimentos ricos en vitaminas A, C y E (lácteos, cítricos, zanahorias, tomates, aceitunas, nueces, espinacas, aceite, pescado, etc.); vitaminas necesarias para la síntesis del colágeno de la piel.
También puede ocurrir que el ombligo se salga hacia afuera debido a la presión que ejerce el útero en crecimiento sobre el ombligo. Esto suele ser temporal y suele regresar tras el parto.
Pruebas diagnósticas
A las 21 semanas aún es posible realizar la
ecografía morfológica, si no se ha hecho antes. En esta ecografía, a parte de tomar las medidas del feto, se realiza un examen detallado de toda su morfología pudiendo diagnosticar anomalías en el desarrollo. En el caso de diagnosticarse alguna malformación, se comenta con los padres el significado y el pronóstico de la misma, si es necesario ampliar el estudio con más pruebas, que puede incluir la realización de analíticas, ecografías más exhaustivas, amniocentesis o resonancia magnética.
>Semana 22
Desarrollando sus emociones
Su peso es de 500 gramos. A nivel de la cara ya están formados los párpados y las cejas, aunque aún faltan las pestañas y además, aún los párpados están fusionados por lo que el feto no puede abrir los ojos. Los labios se delimitan muy bien, y dentro de las encías se están empezando a formar los dientes. En estas semanas, el sistema límbico está en pleno desarrollo; esta estructura que está en el cerebro será la encargada de controlar las emociones y los sentimientos.
El hígado empieza a funcionar hacia la semana 10 del embarazo. Pero su capacidad para metabolizar la bilirrubina y producir bilis (la encargada de digerir los alimentos) no comienza hasta un poco antes del nacimiento. Por eso, los niños prematuros tienen más predisposición a ponerse amarillos (la llamada ictericia), ya que su hígado aún es inmaduro para metabolizar la bilirrubina que se encuentra con niveles aumentados en su sangre.
Los testículos de los niños ya tienen algunos espermatozoides y los ovarios de las niñas óvulos en su interior.
Síntomas
El útero ya sobrepasa el ombligo y es habitual sentir molestias a nivel del pubis y del abdomen debido al crecimiento del mismo. También es posible notar como la barriga se pone dura ocasionalmente. Estas contracciones se denominan “contracciones de Braxton-Hicks” y ayudan a la preparación del útero y tejidos de la pelvis para el futuro parto; y aunque es más frecuente que aparezcan en el tercer trimestre hay gestantes que las perciben desde estas semanas de gestación. Los tobillos y muñecas pueden hincharse, sobre todo al final del día, debido a la compresión de las venas por el útero que dificultan el retorno venoso y a los cambios hormonales del embarazo. Esto puede ocasionar gran pesadez de piernas e incluso hormigueo y adormecimiento de pies y manos. Es recomendable llevar a cabo una actividad física regular, así como la movilización de las extremidades y una buena hidratación para favorecer el retorno venoso y evitar hinchazón o edemas.
Pruebas diagnósticas
En la semana 22, aún puede realizarse la
ecografía morfológica, si no se ha hecho antes.
En la consulta de la matrona es posible escuchar el latido cardiaco sin necesidad de hacer ecografía. Para ello se usa un aparato que mediante Doppler y a través de una sonda con un poco de gel sobre la barriga de la madre (en la zona donde se sospecha que está el dorso fetal) es posible escuchar la frecuencia cardiaca a través de un altavoz. Sin embargo, sentir que se mueve es el mejor signo de bienestar fetal.
El corazón del feto late rápidamente, entre 120 y 160 latidos por minuto, en comparación con el nuestro, que lo hace entre 60 y 80 latidos por minuto. Es importante recordar, si se utiliza un aparato Doppler domiciliario, que en estas semanas a veces cuesta localizar el latido cardiaco debido a los movimientos del feto y a las diferentes posturas que éste adopta.
>Semana 23
Su piel empieza a coger color
El bebé pesa unos 600 g. Se empieza a depositar el pigmento que colorea la piel. En este momento esta piel es fina, casi transparente, y con arrugas que se irán alisando progresivamente. Así pues, el bebé nacerá con cierto color en su piel, pero no adquirirá su color definitivo hasta el final del primer año de vida. El iris del aún no está pigmentado, por lo tanto, todavía no se sabe qué color tendrán los ojos del futuro bebé.
Los huesos siguen su transformación progresiva de cartílago a hueso. Se trata de un proceso de calcificación que se inicia en el centro del hueso y progresa hacia los extremos, y que seguirá una vez haya nacido el bebé. De hecho, durará hasta varios años después.
Síntomas
En estas semanas, los movimientos del feto se notan diariamente, a pesar que es posible que el resto de personas aún no lo noten poniendo la mano encima del abdomen de la embarazada. Es frecuente sentir picor en la piel del abdomen, debido a la tirantez que se produce por el crecimiento de la barriga; es importante hidratar bien la zona para disminuir la tensión y disminuir la probabilidad de aparición de estrías.
Aunque no es tan evidente, la presión sanguínea comienza a aumentar respecto a los valores del inicio del embarazo. El útero presiona las venas que devuelven la sangre de las piernas hacia el corazón y esto comprometer la circulación y causar hinchazón en las piernas. Para mejorar la circulación sanguínea, se recomienda dormir tumbada sobre el lado izquierdo así como descansar con las piernas ligeramente elevadas respecto al cuerpo, para facilitar el retorno venoso.
También se pueden tener más sensibles las encías. Es frecuente que sangren cuando la embarazada se lava los dientes. La higiene dental es fundamental durante el embarazo porque en este período, dientes y encías están más sensibles y pueden producirse patologías buco dentales con más facilidad.
Pruebas diagnósticas
No hay una prueba diagnóstica específica en esta semana. Sin embargo, si la embarazada decide hacerse una ecografía o el ginecólogo se la hace en la consulta, verá el cambio de tamaño del bebé en comparación con las ecografías previas, de tal manera que ya no es posible visualizarlo entero en la pantalla y habrá que ir examinándolo por partes.
>Semana 24
Sus primeros olores y sabores
El bebé pesa unos 700 g. En estas semanas la mayoría de órganos sensoriales del feto están desarrollados (tacto, olfato, oído y papilas gustativas) por lo que con la llegada de estímulos del exterior el feto empieza a interactuar. A través del líquido amniótico el feto se familiariza con olores y sabores, sin embargo, debido a la oscuridad que existe en el interior del útero todavía no es capaz de ver. Perciben sonidos del exterior y debido del espacio que tiene todavía en el útero, el feto cambia de posición varias veces en un día.
En esta semana de embarazo se alcanza una etapa muy importante: la viabilidad fetal. A partir de estas semanas se empieza a producir en los pulmones el surfactante pulmonar una sustancia que ayuda al intercambio de oxigeno en los pulmones. Si hubiera alguna complicación que hiciera pensar que el bebé puede nacer antes de tiempo, se administrará una medicación para acelerar la maduracion de los pulmones . En el caso de que se produjera el parto, los pediatras realizarían todas las maniobras necesarias para ayudar al bebé a respirar y adaptarse al ambiente extrauterino.
Síntomas
La anemia es frecuente durante el embarazo y, sobre todo, a partir del segundo trimestre. Esto se debe a varios factores: el volumen de sangre es mayor que la producción de glóbulos rojos, estableciéndose una hemodilución fisiológica y, además tus reservas corporales de hierro pueden reducirse por el aumento en el consumo de las reservas de hierro por parte de la madre lo que ocasiona un déficit en la producción de hemoglobina.
Los síntomas de la anemia son el mareo, el cansancio, la palidez en la piel y en las mucosas, en ocasiones se pueden experimentar palpitaciones. En las analíticas que se realizan a lo largo del embarazo se puede diagnosticar la anemia gracias al nivel de hemoglobina. En el caso que se diagnostique una anemia durante el embarazo, se recomienda la toma de suplementos de hierro y aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro.
Pruebas diagnósticas
Entre las 24 y las 28 semanas es el momento de realizar la
analítica del segundo trimestre, en la que además de solicitar el hemograma para valorar si existe anemia, se solicita analítica de orina para descartar una infección del tracto urinario y el test de O'Sullivan.
El test de O’Sullivan sirve para detectar embarazadas con un mayor riesgo de tener diabetes durante la gestación y se realiza de forma rutinaria en el segundo trimestre, con excepción de pacientes con determinados factores de riesgo (mayores de 35 años, diabetes gestacional en embarazo previo, antecedentes familiares de primer grado de diabetes, etc.) en los que se realizará también el test en el primer trimestre.
En la primera extracción de sangre se obtiene muestra para el hemograma y se cuantifica el nivel basal de glucosa en sangre en ayunas. Después la gestante deberá tomar una bebida dulce con 50 gramos de glucosa, y a la hora se realizará una nueva extracción de sangre para valorar cómo se ha modificado la glucemia.
Si el resultado del test de O´Sullivan es igual o superior a 140mg/dl, se procederá a realizar un test de confirmación denominado test de sobrecarga oral a la glucosa. Para este test de confirmación, se deberá hacer una dieta especial los tres días previos a la prueba y acudir a la extracción en ayunas. Se realiza una determinación basal de sangre y posteriormente, se le da a la embarazada un zumo con 100 gramos de glucosa. Se repetirá la extracción de sangre a la hora, a las dos horas y a las tres horas. Si todos los valores están por debajo de los límites establecidos (105 mg/dl en ayunas, 190 mg/dl a la hora, 165 mg/dl a las 2 horas, 145 mg/dl a las 3 horas) se descartará la diabetes gestacional.
Si un valor está alterado, se catalogará a la embarazada como intolerante a la glucosa y se deberá repetir la prueba en unas 3 semanas. En el caso que hayan dos valores o más alterados se diagnosticará diabetes gestacional y se remitirá a la embarazada al endocrino y una unidad de alto riesgo obstétrico, para hacer un control estricto de los valores de azúcar, realizar una dieta especial y, en caso necesario, hacer tratamiento con insulina para tener unos valores normales de glucosa en sangre antes y después de las comidas.
>Semana 25
¡Ya abre los ojos!
El peso del bebé se encuentra sobre los 800 gramos. A partir de estas semanas, los párpados del feto se empiezan a abrir y cerrar, y ya tienen pestañas. En cambio, el color de los ojos, a pesar que ya está determinado genéticamente desde el inicio no se definirá hasta un tiempo después del nacimiento ya que ciertos pigmentos necesitan luz para acabar de formarse.
En este periodo del embarazo el sentido del oído es el que más se desarrolla ya que las ondas sonoras se desplazan por el líquido amniótico, llegando al feto por lo que empieza a escuchar los primeros sonidos, sobre todo aquellos más próximos, es decir los que provienen del cuerpo de la madre.
En estas semanas, el feto es muy activo y puede que ya se coloque con la cabeza o las nalgas hacia abajo, pero eso no quiere decir que vaya a mantenerse así hasta el parto, porque todavía es pequeño y tiene espacio suficiente para moverse y cambiar de posición varias veces durante el día.
Síntomas
El embarazo ya es evidente. Es frecuente presentar reflujo o ardores, también son frecuentes los gases, tanto por la disminución de movimiento de las asas intestinales como por la compresión del útero sobre el intestino, por lo que es recomendable evitar bebidas gaseosas, descansar después de cada comida y evitar comidas pesadas antes de acostarse.
Pruebas diagnósticas
Entre las 24 y las 28 semanas es el momento de realizar la
analítica del segundo trimestre, así que si aún no la han programado, lo harán en breve. En ella, demás de solicitar el hemograma para valorar si existe anemia, se solicita analítica de orina para descartar una infección del tracto urinario y el test de O'Sullivan.
Si se realiza una ecografía en este momento, además de poder valorar su posición, el crecimiento, y la cantidad de líquido amniótico, es muy frecuente ver interactuar al feto: movimientos de piernas y brazos, deglución, muecas con la cara, sacar la lengua, etc. El corazón se oye latir muy rápido, entre 120 y 160 latidos por minuto.
>Semana 26
Tiene ciclos de sueño y vigilia
El peso del bebé se encuentra sobre los 900 gramos. Tiene ciclos de sueño y vigilia con una duración mucho menor que los de un niño o un adulto, por lo que alternan periodos de descanso (en los que no se mueven) con otros momentos de actividad, en los que los movimientos se perciben claramente por parte de la madre y también desde el exterior al poner la mano sobre el abdomen. El sistema nervioso sigue madurando: aumenta su capacidad de controlar la temperatura corporal y aparece progresivamente la capacidad de realizar movimientos respiratorios. Aunque no respire dentro del útero irá practicando para cuando llegue el momento del nacimiento.
El feto va acumulando tejido adiposo (grasa), reduciendo los pliegues y arruguitas de la piel. Esta grasita le ayudará a mantener el calor una vez haya nacido. En estos momentos, el feto ingiere aproximadamente medio litro de líquido amniótico al día para seguir con la maduración del sistema digestivo y respiratorio.
Síntomas
En estas semanas, es frecuente que la gestante pueda empezar a notar los pies hinchados, sobre todo por las noches. También en algunas mujeres se produce la aparición de estrías en el abdomen y en el pecho. La areola mamaria es cada vez mayor y más oscura y pueden aparecer unos pequeños bultos llamados glándulas de Morgagni o tubérculos de Montgomery, que se encargan de segregar una sustancia para lubricar y proteger los pezones y la areola durante este periodo. Finalizada la lactancia estas glándulas retomarán su tamaño anterior.
Los movimientos fetales serán ya muy evidentes e incluso pueden llegar a ser molestos en algunas ocasiones por la fuerza que van adquiriendo los bebés. El aumento de tamaño del útero hará que aumente la necesidad de orinar, incluso durante la noche. Ocasionalmente pueden aparecer contracciones normalmente no dolorosas, las contracciones de Braxton-Hicks.
Pruebas diagnósticas
Habitualmente ya se dispone del resultado de la prueba de O’Sullivan, y es el momento en el que se realiza el test de sobrecarga oral de glucosa en aquellas embarazadas en que el O´Sullivan esté alterado. Es la prueba que nos permite hacer un diagnóstico de la diabetes gestacional. Dura 3 horas y se requiere una preparación con una dieta especial durante los 3 días previos.
El hecho de que se vaya acumulando tejido graso subcutáneo, adquiriendo rasgos faciales similares a los de un recién nacido y que el feto aún tenga suficiente espacio dentro del útero hace que sea un buen momento para la realización de la
ecografía tridimensional. No es una prueba de diagnóstico prenatal, y su beneficio para la detección de malformaciones es limitado, sin embargo se ha demostrado que en los casos en los que es posible ver la cara del bebé prenatalmente existe un aumento de la satisfacción percibida y favorece el desarrollo del vínculo entre la familia y el bebé.
>Semana 27
El feto aprende a respirar
El peso se encuentra en torno a los 1000gr. Durante estas semanas es posible percibir como el feto tiene hipo en ocasiones. Aunque los pulmones están llenos de líquido amniótico, ya que no existe aire dentro del útero, los pequeños músculos respiratorios se van preparando para cuando nazca, por lo que realiza el movimiento respiratorio subiendo y bajando el diafragma a modo de entrenamiento. Este movimiento la gestante lo puede notar como un movimiento regular que dura algunos segundos o minutos.
Además, los pulmones empiezan a generar una sustancia llamada surfactante, que será imprescindible para mantener los alvéolos pulmonares abiertos y que, una vez fuera del útero, pueda respirar por sí solo. En definitiva, el feto se va preparando para la vida fuera de su madre.
Síntomas
Es posible que la embarazada note las llamadas contracciones de Braxton Hicks. Aunque hay mujeres que no pasan por ello, estas contracciones (que reciben el nombre del primer médico en describirlas) pueden percibirse por algunas gestantes desde estadíos muy precoces del embarazo, aunque lo más frecuente es percibirlas a finales del segundo - principios del tercer trimestre. Se tratan de contracciones uterinas fisiológicas, que van preparando el útero para el momento del parto. Habitualmente se notan como un endurecimiento del abdomen, pero totalmente indoloro.
En caso que sean muy frecuentes, regulares o dolorosas, sería recomendable consultar con un médico.
Pruebas diagnósticas
El hecho de que se vaya acumulando tejido graso subcutáneo, adquiriendo rasgos faciales similares a los de un recién nacido y que el feto aún tenga suficiente espacio dentro del útero hace que sea un buen momento para la realización de la
ecografía tridimensional. No es una prueba de diagnóstico prenatal, y su beneficio para la detección de malformaciones es limitado, sin embargo se ha demostrado que en los casos en los que es posible ver la cara del bebé prenatalmente existe un aumento de la satisfacción percibida y favorece el desarrollo del vínculo entre la familia y el bebé.
>Semana 28
Ya reconoce la voz de su madre
El peso se encuentra sobre 1.100-1.200 gramos. En esta semana, se entra en el tercer y último trimestre del embarazo. El desarrollo del sistema nervioso central continúa y el peso del cerebro aumenta. La superficie del cerebro ya no es lisa sino que consta de surcos, siendo similar al aspecto que tiene el cerebro adulto. Se establecen patrones de sueño y actividad intermitentes, cada vez más intensos y coordinados, que indican el desarrollo normal de su actividad cerebral. Aunque no entiende el lenguaje, el feto ya es capaz de identificar y reconocer distintas frecuencias de sonido, como las emitidas por la voz materna. Además sus ojos ya son sensibles a la luz, aunque la percepción de colores y formas solo se va a completar hasta después del nacimiento.
Su sistema de termorregulación madura. Los movimientos fetales son más evidentes ya que son más fuertes y frecuentes. Además, la piel empieza a engrosarse y a protegerse con una sustancia blanquecina denominada vermix.
Síntomas
En la semana 28 la piel del abdomen sigue estirándose, llegando a producir picores por sobredistensión cutánea. Debido a la ganancia de peso del bebé es posible empezar a tener dolores de espalda y también en la pelvis.
Es frecuente el insomnio, tanto por los cambios hormonales que se van produciendo a lo largo del embarazo como por los movimientos fetales, cada vez más presentes. Los sueños vívidos son frecuentes y pueden agravar el insomnio. Puede aparecer el síndrome de las piernas inquietas que consiste en hormigueo y ganas incontrolables de mover las piernas.
Pruebas diagnósticas
Es el momento para la administración de la inyección de la gammaglobulina anti-D en embarazadas con Rh negativo, para evitar la isoinmunización que es la formación de anticuerpos contra los glóbulos rojos del feto. De esta forma puede evitarse la anemia o ictericia fetal. Esta gammaglobulina también se puede administrar en cualquier momento del embarazo en casos de aborto, realización de pruebas invasivas como amniocentesis, biopsia corial, fetoscopias o tras el parto si se confirma el Rh positivo en el bebé.
A partir de esta semana y hasta la 32 también es recomendable administrar la vacuna de la tosferina para conferir una protección óptima a la madre y al bebé (por el paso de anticuerpos a través de la placenta).
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar estas ecografías.
>Semana 29
Sigue madurando su aparato digestivo y respiratorio
El peso del bebé se encuentra sobre los 1300 gramos. El feto ya tiene cejas, pestañas y el cabello empieza a alargarse, haciéndose visible por ecografía en algunos casos. En estos momentos el feto ya empieza a abrir y cerrar los ojos, sin embargo, debido a la ausencia de luz dentro del útero, la vista es el único sentido que no podrá experimentar hasta que haya nacido
En este momento los huesos tienen su forma bien definida, pero permanecen blandos y flexibles ya que el proceso de osificación, que es lo que les da su rigidez, aún está en desarrollo. La piel comienza a tornarse rosa y lisa y está cubierta por el vérmix (sustancia blanquecina con función protectora) que continúa aumentando. En estos momentos el diámetro de su cabeza todavía es mayor que el de su abdomen, por eso los niños prematuros suelen tener una cabeza desproporcionada en relación al resto del cuerpo. A partir de este momento, esta desproporción entre abdomen y cabeza empieza a revertirse lentamente hasta la semana 35, momento en el que el diámetro del abdomen es mayor que el de la cabeza. El sistema nervioso central sigue su proceso de maduración y en estos momentos la superficie del cerebro ya presenta la mayoría de los surcos principales. En el aparato respiratorio, los alvéolos creados en etapas previas siguen su proceso de maduración incrementado la superficie de contacto con los capilares y por lo tanto aumentando la capacidad del pulmón para intercambiar oxígeno.
Síntomas
El aumento de peso en el tercer trimestre puede provocar que la embarazada se sienta menos ágil y más lenta en sus movimientos. Estamos en la recta final del embarazo, así que, en el caso de sentirse un poco más cansada de lo habitual, conviene llevar una vida más tranquila limitando en la medida de las necesidades de la embarazada el nivel de actividad diaria. El aumento de volumen, junto con la retención de líquido, compromiso de la circulación y crecimiento del útero hace que en estas semanas sean más frecuentes síntomas como digestiones pesadas, estreñimiento, gases, edemas en tobillos y aparición de estrías o varices. Aunque no todas las pacientes las perciben, las contracciones de Braxton Hicks (endurecimiento del útero ocasional, no doloroso) comienzan a hacerse más evidentes.
Pruebas diagnósticas
En este periodo de embarazo, durante las visitas de control obstétrico es necesario asegurarse de que la madre percibe movimientos fetales y que tanto la tensión arterial como el aumento de peso de la gestante son los adecuados en este trimestre.
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar estas ecografías.
Es el momento para la administración de la inyección de la gammaglobulina anti-D en embarazadas con Rh negativo, para evitar la isoinmunización que es la formación de anticuerpos contra los glóbulos rojos del feto. A partir de esta semana y hasta la 32 también es recomendable administrar la vacuna de la tosferina para conferir una protección óptima a la madre y al bebé (por el paso de anticuerpos a través de la placenta)
>Semana 30
El feto se coloca en posición para salir
El peso se encuentra sobre los 1.500 gramos. El feto a estas semanas empieza a ubicarse en la posición definitiva que tendrá al nacer, que en la mayoría de los casos es con la cabeza hacia abajo a pesar de que puede cambiarla hasta el momento del parto. En algunos caso los fetos se posicionan de nalgas o situación transversa. En estos momentos, los movimientos del feto ya suelen ser enérgicos, sobre todo cuando realiza movimientos de las extremidades.
En el sistema digestivo, el hígado, el estómago y el intestino van asumiendo progresivamente sus funciones. El feto sigue deglutiendo líquido amniótico que pasa a través de todo el aparato digestivo haciendo que este trabaje. En estos momentos el feto sigue desarrollando su capacidad de interacción con el medio a través de los sentidos. Su sentido del gusto ya se encuentra suficientemente desarrollado para diferenciar entre los sabores dulces y salados. A su vez, el sentido de la audición también ha madurado y el bebé empieza a escuchar mejor los sonidos graves (baja frecuencia), como el latido cardiaco materno. Este sonido le acompañará hasta el final del embarazo y cuando sea un bebé tendrá efectos relajantes para él.
Síntomas
Tan sólo faltan 10 semanas para llegar a la fecha de parto y en el cuerpo de la madre se siguen produciendo cambios importantes. El útero sigue aumentado de tamaño de forma progresiva. A medida que el útero crece, empiezan a producirse algunos cambios en la pelvis, que de forma casi imperceptible va incrementando su diámetro en su proceso de preparación para el momento del parto. Los movimientos del feto empiezan a ser molestos en algunas ocasiones, sobre todo cuando se trata de patadas dirigidas a la parte alta del abdomen donde se localiza el hígado y el diafragma. Incluso cuando el bebé está de nalgas, las patadas enérgicas a la parta baje del abdomen son molestas ya que suelen dirigirse a le vejiga.
Debido al aumento de volumen del útero y compresión del estómago, puede aparecer acidez, reflujo, gases y otras molestias abdominales.
Pruebas diagnósticas
En este periodo de embarazo, en ausencia de complicaciones, las visitas se realizan cada 4 semanas. Se puede empezar a plantear el inicio de las
clases de preparación al parto, normalmente dirigidas por una matrona, donde las familias comprenderán y resolverán sus dudas acerca del proceso del parto, posparto y cuidados del recién nacido / lactancia.
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar estas ecografías.
Puede ser un buen momento para la realización de la
ecografía tridimensional, ya que posteriormente la limitación de espacio en el útero y la disminución de líquido amniótico pueden dificultar la obtención de una imagen de calidad. No se trata una prueba de diagnóstico prenatal, y su beneficio para la detección de malformaciones es limitado, sin embargo se ha demostrado que en los casos en los que es posible ver la cara del bebé prenatalmente existe un aumento de la satisfacción percibida y favorece el desarrollo del vínculo entre la familia y el bebé.
>Semana 31
Los pulmones continuan su desarrollo
El peso se encuentra sobre 1.700 gramos. A estas alturas del embarazo, el feto sigue en su proceso de crecimiento y maduración y todos los órganos se preparan para realizar su función tras el nacimiento.
El aparato respiratorio está prácticamente formado. Los alvéolos están a punto de finalizar su proceso de maduración y la superficie de contacto con los capilares ha alcanzado prácticamente su extensión definitiva por lo que la capacidad del pulmón para intercambiar oxigeno ya es casi completa. Por otra parte, el sistema urinario continúa trabajando sin descanso. El riñón del feto es capaz de realizar el filtrado de la sangre y eliminar el resultado a través de la orina que acaba formando parte del líquido amniótico. En estos momentos, el contenido de la orina es muy similar al líquido amniótico, sólo que un poco más concentrada, ya que la producción del líquido amniótico en este momentos se debe en su gran mayoría a la orina y en muy pequeña parte a las membranas de la cavidad amniótica. En estos momentos el feto produce alrededor de medio litro de orina al día.
Gracias a la acumulación de grasa subcutánea la piel aparece más rosada y su cara se puede observar más redondeada, recordando cada vez más a la de un bebé. El vérmix caseoso, la sustancia blanquecina con función protectora con la que nacen los bebés, sigue aumentando.
Síntomas
Las molestias en la parte baja del abdomen pueden ir aumentando a medida que aumenta el volumen del abdomen. Además, debido a los cambios de configuración que se producen en la pelvis, pueden aparecer cuadros de dolor en esta zona que dificulten la movilidad.
Dentro de la preparación del cuerpo para el nacimiento del bebé también se encuentran los cambios que se producen en el pecho para prepararlo para la lactancia. En estos momentos puede producirse la secreción de calostro a través del pezón.
El incremento de presión que realizan el útero y del feto en la zona pélvica produce un enlentecimiento de la sangre a este nivel lo que puede provocar que la embarazada empiece a notar la vulva más hinchada. Esto no representa ningún problema para la mujer pero en algunos casos puede ir acompañado de varices, que si pueden ser molestas.
Pruebas diagnósticas
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar estas ecografías.
>Semana 32
Crece sin parar
El peso fetal se encuentra sobre los 1.900 gramos. En estos momentos el feto tiene un apariencia muy similar a la que presentará al nacer, solo que un poco más pequeño en tamaño. La mayoría de fetos ya poseen cabello en esta fase, pero otros, sólo tienen un vello muy fino. De igual manera, las uñas han ido creciendo lentamente desde el momento de su formación y en estos momentos, las uñas llegan a las puntas de los dedos. Por este motivo, es normal tener que cortárselas al poco de nacer para evitar que se arañen cuando se tocan la cara. Los movimientos fetales permiten a la madre saber cuál es la posición del feto ya que las extremidades se sienten como movimientos enérgicos y rápidos y el tronco y las nalgas como movimientos lentos más mantenidos.
A lo largo de estas semanas, el feto está finalizando el proceso de maduración en la mayoría de órganos cosa que le permitiría tener una mejor adaptación en el caso de que naciera de forma prematura. A partir de este momento, si se produjera el parto las probabilidades de supervivencia son muy altas, de más del 90%. De todas formas, en el caso de que existiera una amenaza de parto prematuro, se debería poner medicación para intentar frenar las contracciones ya que como el proceso de maduración de los pulmones todavía no se ha completado, deberíamos administrar corticoides para ayudar a completar este proceso y reducir los problemas respiratorios en el caso de que el bebé naciera.
Síntomas
En este momento del embarazo es frecuente la aparición de hemorroides, que son una dilatación de las venas que se encuentra a nivel del recto. Al igual que la presencia de varices en las piernas e incluso en la vulva, esta insuficiencia venosa es provocada por la disminución del retorno venoso desde la parte inferior del cuerpo debido a la presión que ejerce el útero sobre las venas de esta zona.
Además, la presencia de estreñimiento, síntoma muy común en el embarazo, también ayuda a la aparición de las hemorroides al necesitar un aumento muy importante de la presión dentro de la barriga para poder ir al baño. Los síntomas mas comunes que producen las hemorroides son el picor y escozor en la zona anal que pueden resolverse con algunas pomadas que pueden ser indicadas por tu médico. En el caso de que las hemorroides sean dolorosas o aparezca sangrado tras ir al baño, es importante acudir al médico ya que pueden haber aparecido zonas de trombosis o lesión en las mucosas que precisen de una visita por un especialista.
Pruebas complementarias
Este es un buen momento para iniciar la preparación del periné para el momento del parto. Se ha demostrado que la realización de masajes perineales disminuye la tasa de episiotomías y/o desgarros en los partos vaginales no complicados. Con esto conseguiremos una mayor elasticidad de todos los tejidos para facilitar la salida de la cabeza del bebé.
Se recomienda acudir a las
clases de preparación al parto, normalmente dirigidas por una matrona, donde además de explicar procedimientos como la técnica del masaje perineal, las familias comprenderán y resolverán sus dudas acerca del proceso del parto, posparto y cuidados del recién nacido / lactancia.
>Semana 33
Cada vez tiene menos espacio para moverse
El peso del bebé se encuentra sobre los 2.100 gramos. A estas alturas del embarazo, el feto suele estar colocado en posición cefálica, es decir con al cabeza hacia abajo, preparado para el momento del parto. A pesar de que cada vez dispone de menos espacio para moverse, todavía es posible que se gire de forma espontánea. En el caso de que el bebé este “sentado” existen algunos ejercicios que pueden ayudar a que se de la vuelta de forma espontánea.
A lo largo de estas últimas semanas de gestación, el cerebro del feto ha continuado con su proceso de maduración gracias al aumento del número de neuronas, las células que forman nuestro cerebro, y de las conexiones que se crean entre ellas. La aparición de esta conexiones es un proceso clave en la formación y maduración del cerebro y se produce desde etapas muy precoces, sin embrago su máxima actividad se produce al final de la gestación y en las primeras etapas de la infancia. Además, gracias a la ecografía pueden identificarse los Movimientos Oculares Rápidos (MOR) que se producen en algunas etapas de sueño y que reflejan el hecho de que el feto presenta periodos en los que “sueña” dentro del útero.
Síntomas
El dolor lumbar en estos momentos del embarazo también se puede intensificar, e incluso irradiar a la nalga, el muslo y la pierna; es la llamada ciática y se produce por la compresión del nervio ciático debido a que se acentúa la lordosis o curva lumbar por el cambio en el centro de gravedad. Este síntoma es relativamente frecuente y podemos evitar su aparición con la práctica regular de ejercicio adaptado. Una vez está presente, podemos aliviarlo con calor local o paracetamol.
Si no había aparecido hasta ahora, es posible que empiecen a aparecer síntomas digestivos como los acidez, reflujo, gases y otras molestias abdominales. Es importante comer en pequeñas cantidades, reducir los alimentos retrasan el vaciado gástrico, como bebidas carbonatadas (con gas), café, té, chocolate y alimentos o preparaciones grasas (fritos, estofados o guisos grasos).
Pruebas diagnósticas
En este periodo de embarazo, durante las visitas de control obstétrico es necesario asegurarse de que la madre percibe movimientos fetales y que tanto la tensión arterial como el aumento de peso de la gestante son los adecuados en este trimestre.
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar estas ecografías.
Se recomienda acudir a las
clases de preparación al parto, normalmente dirigidas por una matrona, donde además de explicar procedimientos como la técnica del masaje perineal, las familias comprenderán y resolverán sus dudas acerca del proceso del parto, posparto y cuidados del recién nacido / lactancia.
>Semana 34
Sus pulmones siguen madurando
El peso del bebé se encuentra sobre 2.300 gramos. En estos momentos, los pulmones del feto prácticamente han completado su proceso de maduración. Sin embargo, en algunos casos la producción de surfactante pulmonar no es suficiente para asegurar un buen funcionamiento de los pulmones por lo que en el caso de tener una amenaza de parto prematuro o de que se necesite acabar el embarazo por algún motivo, deberíamos administrar corticoides para reducir el riesgo de distrés respiratorio.
El feto cada vez tiene una apariencia más parecida a la de un bebé recién nacido. Con frecuencia la madre puede sentir movimientos rápidos y rítmicos que duran unos minutos y corresponden a fases de hipo, necesarias para fortalecer la musculatura torácica y entrenarla para el momento en el que tenga que respirar espontáneamente. Además, el feto empieza a reconocer sus extremidades y en algunas ocasiones podemos verlos agarrándose un pie, sujetando el cordón o incluso chupándose el dedo ya que tienen el reflejo de succión desarrollado.
Síntomas
En estos momento, el útero ya ha crecido mucho, por lo que todos los órganos abdominales se desplazan hacia arriba provocando incomodidad a la embarazada y también puede hacer que la respiración sea más dificultosa, rápida, corta y superficial. Además, el estiramiento de la piel puede producir picores y estrías, sobretodo si la piel no se encuentra correctamente hidratada.
Debido al aumento del tamaño del útero y de la presión en la pelvis, en estos momentos pueden empeorar muchos de los síntomas relacionados, como edema en los tobillos y tendencia a la formación de varices en piernas y en la vulva. Las molestias relacionadas con el aparato digestivo también son frecuentes en la recta final sin olvidar la necesidad de orinar con mayor frecuencia y el aumento de flujo vaginal
Pruebas diagnósticas
A estas alturas del embarazo ya habrás empezado las
clases de preparación al parto. Si todavía no te has vacunado de la Tosferina, este es un buen momento para hacerlo ya que es necesario que se generen anticuerpos para proteger al bebé mediante su paso a través de la placenta.
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar estas ecografías.
>Semana 35
Pulmones maduros
El peso se encuentra en torno a los 2.500 gramos. En estas semanas de gestación las posibles secuelas de la prematuridad se consideran leves, de modo que si el parto se desencadena se dejará evolucionar sin necesidad de frenar las contracciones espontáneas maternas.
A partir de la semana 35, en el caso que exista riesgo de parto prematuro, ya no es necesario administrar medicación para madurar los pulmones fetales (los corticoides), ya que se asume que el pulmón es lo suficientemente maduro como para poder respirar por sí solo en caso de nacer. A pesar de ello, aún es posible que si un bebé nace a las 35 semanas presente cierta dificultad respiratoria (hasta en un 11% de los casos) que suele ser leve y se corrige generalmente con soporte de oxígeno las primeras horas o días.
En las últimas semanas de la gestación, la madre pasa al feto inmunidad temporal contra enfermedades propias de la infancia, por lo que el recién nacido estará protegido hasta la administración de las primeras vacunas. Es importante recordar que es recomendable la vacunación contra la gripe sobre todo si el tercer trimestre y el parto coinciden con la época de invierno. Asimismo, también está recomendada la vacunación contra la tosferina a todas las gestantes. La vacuna de la tosferina se administra preferentemente entre las 28 y 32 semanas, ya que protege al recién nacido de la esta infección respiratoria que puede ser potencialmente grave en los primeros meses de vida.
Síntomas
A estas alturas, se puede notar una “sensación de peso” en la zona de la pelvis ya que el feto se empieza a acomodar en ella, hecho que puede provocar molestias y calambres a nivel de la vagina. Esta misma presión, también se ejerce sobre la vejiga, por lo que es posible que aumente la frecuencia con la que la gestante va a orinar.
Es normal que aparezcan las contracciones de Braxton Hicks, en las que el abdomen se pone duro de forma irregular y no suelen ser dolorosas. También se acentúan síntomas digestivos como acidez o ardor de estómago.
Es muy importante evitar estar en decúbito supino (es decir, acostada hacia arriba sobre la espalda) durante períodos de tiempo largos, ya que favorece la compresión vascular de la vena cava que tiene como consecuencia que la embarazada esté hipotensa y tenga sensación de mareo. Lo ideal es procurar descansar de lado (decúbito lateral), lo que mejora el intercambio de oxígeno entre la madre y el bebé.
Pruebas diagnósticas
Entre la semana 35 y 36 se realizará a todas las embarazadas la
analítica del tercer trimestre, en la que se extrae un hemograma para descartar la presencia de anemia materna, pruebas de coagulación, serología del virus VIH y analítica de orina (sedimento y urocultivo). Además se incluye la realización de un exudado vagino-rectal para despistaje de un bacteria llamada Streptococo agalactiae. Este germen puede formar parte de la flora vaginal en la mujer y no causa ningún tipo de infección ni síntoma, pero si está presente en el momento del parto puede provocar una infección en el recién nacido. En las mujeres portadoras del germen se administrará antibiótico durante el parto. En algunas ocasiones se adelanta la determinación de este cultivo, por ejemplo, cuando se prevee que el parto puede adelantarse.
>Semana 36
La última semana de prematuridad
El peso fetal se encuentra sobre los 2.800 gramos. El bebé ha aumentado mucho de tamaño y ya no se mueve con la misma libertad de antes, pues el espacio en el útero se ha reducido considerablemente. La mayoría de los fetos están ya en presentación cefálica, aunque es posible que su cabeza todavía no se haya encajado en la pelvis. Su piel empieza a hacerse más rosada gracias a sus acúmulos de grasa y está perdiendo el lanugo (vello fino). Esta es la última semana en la que se considera un feto prematuro, ya que al finalizar esta semana estará el desarrollo finalizado por completo.
En la mayoría de casos en que el feto no esté en presentación cefálica, ya sea porque se encuentra en posición podálica o situación transversa, se puede intentar girarlo, mediante maniobras de versión externa, hasta su posición cefálica. Esta maniobra se suele realizar a partir de las 36-37 semanas.
Síntomas
La ganancia de peso materno no solo se debe al peso del feto, la placenta y el líquido amniótico, el aumento del útero también representa un peso importante, así como el acúmulo de líquido, sobre todo en las extremidades o edemas, por dificultad en el retorno venoso. La cabeza del feto desciende a la pelvis materna conllevando una mayor presión en la zona baja del abdomen y presentando mayor dificultad para caminar y orinar. No obstante, aunque la aparición de edemas puede ser fisiológica, es importante vigilar que la tensión arterial se mantenga dentro de los límites normales (inferior a 140/90).
Es normal también notar las contracciones de Braxton Hicks, en las que el abdomen se pone duro de forma irregular y no suelen ser dolorosas.
Pruebas diagnósticas
Si aún no se ha realizado, es momento de llevar a cabo la
analítica de segundo trimestre. En ella se extrae un hemograma para descartar la presencia de anemia materna, pruebas de coagulación, serología del virus VIH y analítica de orina (sedimento y urocultivo). Además se incluye la realización de un exudado vagino-rectal para despistaje de un bacteria llamada Streptococo agalactiae. Este germen puede formar parte de la flora vaginal en la mujer y no causa ningún tipo de infección ni síntoma, pero si está presente en el momento del parto puede provocar una infección en el recién nacido. En las mujeres portadoras del germen se administrará antibiótico durante el parto. En algunas ocasiones se adelanta la determinación de este cultivo, por ejemplo, cuando se prevee que el parto puede adelantarse.
Las
ecografías del tercer trimestre tienen como objetivo el seguimiento y monitorización del crecimiento fetal, así como de la posición y aspecto de la placenta, la cantidad del líquido amniótico y flujos sanguíneos materno-fetales (estudio Doppler). En este momento la ecografía servirá también para determinar la posición que tiene el bebé en la pelvis materna, y en caso de encontrarse en presentación podálica se podrá ofrecer la posibilidad de realizar una Versión Cefálica Externa para intentar conseguir que el feto se coloque con la cabeza hacia abajo.
>Semana 37
Es un bebé a término
Ahora mismo tu bebé pesa unos 3000 gramos. A partir de la semana 37, el recién nacido ya se considera un bebé a término, su desarrollo y maduración es completa para adaptarse al ambiente fuera del útero materno. El feto seguirá ganando peso en las siguientes semanas debido su crecimiento en tamaño pero también debido al acúmulo grasa bajo su piel que, tras el nacimiento, le ayudará a regular la temperatura corporal y a mantener unos niveles de glucosa en sangre correctos.
En esta semana, el feto ya suele estar en posición cefálica (con la cabeza hacia abajo), solo un 3% de los fetos están en otra posición. Sin embargo, aunque suele ser poco frecuente, todavía es posible que se de la vuelta espontáneamente. Si mantiene una posición diferente a la cefálica, es probable que se proponga una cesárea que se programará hacia las 39 semanas.
En el caso de que la paciente desee un parto vaginal, puede ofrecerse la realización una maniobra de versión externa para girar al feto hacia su presentación cefálica.
Síntomas
El cuello del útero suele iniciar su maduración semanas antes del parto, por lo que en ocasiones se pueden presentar pequeñas manchas de sangre y/o expulsión del tapón mucoso, una secreción con aspecto de moco marrón o transparente. Desde que se expulsa el tapón mucoso hasta que se produce el parto pueden pasar desde horas hasta semanas.
La expulsión del tapón mucoso se considera algo fisiológico en el proceso del embarazo. Sin embargo, si el sangrado fuese igual o superior a la menstruación, la gestante debe consultar a su médico de referencia. Otros signos de alarma que requieren la valoración médica serían el inicio de contracciones uterinas regulares (por ejemplo, contracciones cada 3 o 5 minutos durante al menso 60 minutos), la rotura de la bolsa amniótica o la disminución o ausencia de movimientos fetales.
En concreto, los movimientos fetales son uno de los primeros signos de bienestar fetal. A partir de las 34 semanas, pueden disminuir ligeramente sin estar indicando un problema fetal, ya que a medida que el feto crece tiene menos espacio en el útero y sus movimientos se hacen más limitados y definidos. La ausencia aguda de movimientos fetales durante más de 2 horas en una gestante que anteriormente los percibía, así como la percepción subjetiva de una disminución respecto al patrón habitual de movimientos fetales durante más de 12 horas, requieren una consulta con el médico.
Pruebas diagnósticas
En caso de presentar contracciones uterinas regulares que puedan indicar el inicio del trabajo de parto, es posible realizar un tacto vaginal para valorar las características del cuello del útero como la dilatación, la consistencia (duro o blando), la posición (anterior, posterior o centrado) y el acortamiento del cérvix. Habitualmente el acortamiento del cuello uterino ocurre antes que la dilatación, de tal manera que a medida que se va modificando el cérvix debido a las contracciones éste se va acortando, ablandando, centrando y abriendo.
>Semana 38
El feto ya está preparado para vivir fuera del útero
El peso del bebé es aproximadamente 3.200 gramos. En esta semana ya podemos afirmar que el feto está preparado para vivir fuera del útero. Conforme se acerca el momento del parto, los movimientos respiratorios aumentan, y son visibles por ecografía, además se producen una serie de cambios hormonales, que contribuirán a mantener los niveles de presión sanguínea y glucosa después del nacimiento.
A nivel músculo-esquelético, se ha desarrollado el tono muscular, aunque los miembros superiores e inferiores continúan flexionados (por la limitación de espacio dentro del útero). La grasa subcutánea aumenta y la piel es lisa y suave, blanquecina o sonrosada. El lanugo y el vérmix comienzan a disminuir. El cabello es más largo y grueso. Las uñas de las manos sobrepasan la punta de los dedos.
Síntomas
En las últimas semanas suelen aumentar las molestias típicas del tercer trimestre (peso en la pelvis, edema en los tobillos, acidez…), además de que algunas gestantes pueden empezar a notar contracciones cada vez más frecuentes y dolorosas (pródromos de parto). Teniendo en cuenta que en cualquier momento se puede desencadenar el parto, es necesario prestar atención a los signos que requerirán valoración por un especialista: contracciones regulares que van aumentando en intensidad y frecuencia (cada 5 minutos durante al menos 1 hora), pérdidas de líquido amniótico, un sangrado similar a una menstruación o la disminución de movimientos fetales.
Pruebas diagnósticas
Las características particulares de cada embarazo determinarán la periodicidad con la que se deben realizar las
ecografías del tercer trimestre.
En las últimas semanas de gestación, la embarazada debe estar atenta a las señales que indican que se puede desencadenar el parto.
En caso de presentar contracciones uterinas regulares que puedan indicar el inicio del trabajo de parto, es posible realizar un tacto vaginal para valorar las características del cuello del útero como la dilatación, la consistencia (duro o blando), la posición (anterior, posterior o centrado) y el acortamiento del cérvix. Habitualmente el acortamiento del cuello uterino ocurre antes que la dilatación, de tal manera que a medida que se va modificando el cérvix debido a las contracciones éste se va acortando, ablandando, centrando y abriendo.
>Semana 39
Nacimiento inminente
El bebé pesa unos 3400 gramos. El momento del parto está muy cerca y el bebé sigue creciendo y aumentando principalmente la capa de grasa que se encuentra por debajo de la piel. Esta grasa le permitirá regular correctamente su temperatura corporal una vez haya nacido. Los pulmones y el cerebro son las estructuras fetales que, a pesar de estar completamente desarrollados para afrontar la vida extrauterina, seguirán madurando hasta el parto.
La posición que presenta el feto muy probablemente será la definitiva en el momento del parto y cada vez se notan los movimientos fetales con más fuerza (aunque más lentos debido a la limitación de espacio dentro del útero)
Pruebas diagnósticas
El acortamiento cervical puede iniciarse en estas semanas debido a la presencia de contracciones que pueden resultar cada vez más frecuentes, incluso dolorosas (pródromos de parto). Éste es el proceso por el cual el cuello del útero o cérvix se prepara para el parto, es decir se va acortando y comienza a dilatar reblandeciéndose progresivamente. Por este motivo, en ocasiones se pueden presentar pequeñas manchas de sangre y/o expulsión del tapón mucoso.
Pruebas diagnósticas
Entre las 39 y las 40 semanas es el mejor momento para programar una cesárea en los casos en los que esté indicada de forma electiva como, por ejemplo, en caso de presentación podálica, situación transversa, dos o más cesáreas previas o si existe alguna contraindicación para el parto vaginal.
En caso de que la situación obstétrica de la embarazada no contraindique un parto por vía vaginal es posible comenzar a realizar una monitorización conocida como registro cardiotocográfico. Se trata de una herramienta para la evaluación del estado de bienestar fetal. Es una prueba totalmente inocua tanto para la madre como para el feto y se realiza utilizando dos transductores colocados sobre el abdomen materno que registran, por un lado, la frecuencia cardíaca del feto y por otro, las contracciones uterinas.
En las últimas semanas de gestación, la embarazada debe estar atenta a las señales que indican que se puede desencadenar el parto. En caso de presentar contracciones uterinas regulares que puedan indicar el inicio del trabajo de parto, es posible realizar un tacto vaginal para valorar las características del cuello del útero
>Semana 40
Fecha probable de parto
El peso se encuentra sobre los 3.600 gramos. Ya se ha alcanzado la fecha probable de parto y eso significa que el esperado momento de conocer a tu bebé está muy cerca. La mayor parte de vérmix caseoso que cubría de forma abundante la piel del bebé, casi ha desaparecido, aunque aún quedan restos sobre todo en los pliegues y será visible en el momento del parto como una especie de grasa blanquecina.
La embarazada debe seguir notando las patadas del bebé, aunque es normal que la percepción de movimientos sea menor dado que cada vez dispone de menos espacio para moverse.
En caso de no percibir movimientos es recomendable estimularlo mediante cambios posturales y tomando algún alimento azucarado (zumo, chocolate, galletas). En caso de que a pesar de estas medidas, el feto no se mueva o se mueva menos de lo habitual, se debería consultar con el médico para valorar su bienestar.
Síntomas
Teniendo en cuenta que en cualquier momento se puede desencadenar el parto, se debe estar atenta a una serie de signos que requerirán valoración por un especialista, entre ellos, las contracciones regulares que van aumentando de intensidad y frecuencia a medida que pasa el tiempo, pérdidas de líquido amniótico (especialmente cuando este no es de color claro), un sangrado similar a una menstruación o la disminución de movimientos fetales. En ocasiones se pueden presentar pequeñas manchas de sangre y/o expulsión del tapón mucoso.
Pruebas diagnósticas
Si el embarazo es de bajo riesgo, a partir de la semana 40 suele realizarse la monitorización mediante el
registro cardiotocográfico. Se trata de una herramienta para la evaluación del estado de bienestar fetal. Es una prueba totalmente inocua tanto para la madre como para el feto y se realiza utilizando dos transductores colocados sobre el abdomen materno que registran, por un lado, la frecuencia cardíaca del feto y por otro, las contracciones uterinas.
En caso de presentar contracciones uterinas regulares que puedan indicar el inicio del trabajo de parto, es posible realizar un tacto vaginal para valorar las características del cuello del útero.
>Semana 41
¡Ha llegado la hora!
El feto mide entre 48 y 53 cm de la cabeza a los pies y su peso suele estar entre los 3800 gramos. El bebé ya tiene un desarrollo completo y está listo para nacer en cualquier momento. La mayor parte del vérmix (la grasa que lo cubre) ha desaparecido, aunque pueden quedar algunos restos en sus pliegues de la piel.
Aunque no se da en todos los casos, es frecuente que los bebés nazcan con pelo y uñas largas, con las que puede arañase la cara una vez nazca. Los huesos del cráneo del bebé son blandos y todavía están separados (por las suturas fisiológicas). Esto permite que la cabeza pueda amoldarse al canal del parto durante el expulsivo. Las fontanelas se cierran meses después de haber nacido y permiten el crecimiento cerebro del recién nacido.
Síntomas
La ansiedad y los nervios son las notas predominantes del estado emocional de la embarazada en los días previos al parto a partir de la semana 40. Suele estar cada vez más cansada y nerviosa puesto que ha pasado la fecha probable de parto. Es importante que sepas que sólo el 4% de las mujeres se ponen de parto en la fecha prevista de parto.
Teniendo en cuenta que en cualquier momento se puede desencadenar el parto, se debe estar atenta a una serie de signos que requerirán valoración por un especialista, entre ellos, las contracciones regulares que van aumentando de intensidad y frecuencia a medida que pasa el tiempo, pérdidas de líquido amniótico (especialmente cuando este no es de color claro), un sangrado similar a una menstruación o la disminución de movimientos fetales. En ocasiones se pueden presentar pequeñas manchas de sangre y/o expulsión del tapón mucoso.
Pruebas complementarias
A partir de las 40 semanas se realizan controles más estrechos con
registro cardiotocográfico, ecografía y valoración de las características del cuello del útero si fuera necesario.
En gestaciones de bajo riesgo sin complicaciones, se deberá valorar con el especialista los riesgos - beneficios de prolongar la gestación en cada caso individual. A lo largo de la semana 41 se puede ofrecer finalizar la gestación mediante la inducción del parto (o incluso antes, si existe alguna razón médica / obstétrica).
En los casos que el cuello del útero no presente unas características favorables (lo cual se habrá valorado mediante el Índice de Bishop que tiene en cuenta la posición, consistencia, acortamiento y dilatación del cuello uterino), se procederá a realizar una inicialmente, una maduración del cuello uterino mediante la colocación de una sonda / balón para ayudar a dilatarlo mecánicamente, o la administración de prostaglandinas por vía vaginal. Esta maduración puede durar 24 horas y, posteriormente, si la embarazada no ha iniciado espontáneamente el parto, se inducirá mediante oxitocina.
La rotura artificial de la bolsa amniótica también puede facilitar la dilatación cervical cuando esta sea posible. Si las condiciones cervicales son favorables, se puede iniciar la inducción del parto directamente con oxitocina por vía endovenosa.
Como método previo a la inducción en gestaciones prolongadas se puede ofrecer la realización de la maniobra de Hamilton. Se trata de un procedimiento en el que mediante un tacto vaginal se despegan las membranas amnióticas del cuello del útero para promover la liberación prostaglandinas y aumentar la probabilidad de desencadenar un trabajo de parto espontáneo.