El registro cardiotocográfico es una herramienta básica para la evaluación del estado de bienestar fetal. Es una prueba totalmente inocua tanto para la madre como para el feto. Se realiza con un cardiotocógrafo, que es un dispositivo mediante el cual utilizando dos transductores colocados sobre el abdomen materno registra, por un lado, la frecuencia cardíaca del feto (sonda de ultrasonidos), y por otro, las contracciones uterinas (manómetro de presión).
La información recogida se imprime de manera simultánea en un papel y permite poner en relación ambos parámetros para poder ser interpretados posteriormente. Generalmente se realiza con la paciente en reposo sentada o tumbada, aunque existen equipos inalámbricos que permiten que la paciente pueda deambular mientras se realiza la monitorización. La duración aproximada es de unos 30 minutos, pudiendo prolongarse si se detecta un patrón sospechoso.